21 SEP 2015 | Nota de interés

Turismo y salud, una pareja que impulsa la economía regional

Diversificación de la oferta exportable, atracción de inversión extranjera directa y promoción internacional de los destinos son algunos de las ventajas de participar de este fenómeno que mueve cada vez más pacientes en todo el mundo.

Cortesía / ConnectAmericas

Playas paradisíacas, ciudades cosmopolitas, maravillas naturales y rincones llenos de cultura de los pueblos originarios...Como destino turístico, América tiene mucho que ofrecer, pero también cuenta con cirujanos, oftalmólogos, cardiólogos y odontólogos capaces de realizar procedimientos médicos y quirúrgicos para pacientes de todo el mundo.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) define el turismo médico mediante el cual por que los consumidores eligen viajar a través de fronteras internacionales con la intención de recibir algún tratamiento médico. Los más comunes son los dentales, la cirugía estética, cirugía electiva y tratamientos de fertilidad.

En general, son los pacientes de los países desarrollados los que viajan al mundo en desarrollo. Los costos elevados de la medicina, las largas listas de espera y el envejecimiento de la acaudalada generación del baby boom, sumado a la disponibilidad de vuelos y la oferta de servicios de salud de alta calidad a precios accesibles en los países destino, han propiciado la expansión de esta práctica.

El turismo médico no sólo ha experimentado un crecimiento significativo en los últimos 5 años, sino que las proyecciones indican un incremento vigoroso en la próxima década. En este sentido, muchos países de América Latina han promovido una serie de iniciativas, tanto públicas como privadas, para participar activamente de este fenómeno. Costa Rica, Colombia, México, Argentina, Guatemala, Brasil, Nicaragua, Panamá, El Salvador y Chile, figuran entre ellos.

El fortalecimiento y la consolidación del turismo médico en la región podría tener un efecto multiplicador y dinamizador de las economías nacionales con beneficios tales como la diversificación de la oferta exportable, la atracción de inversión extranjera directa y la promoción internacional del destino. En su conjunto, ese servicio exportable tiene el potencial para generar:

Encadenamientos productivos entre sectores económicos (hoteles, hospitales, clínicas, compañías de transporte, empresas de alquiler de vehículos, etc.).

Nuevas oportunidades y más empleo para micro, pequeñas y medianas empresas.

Perfeccionamiento de los estándares médicos mediante la acreditación internacional de hospitales y clínicas.

Mejora de la infraestructura hospitalaria y altos niveles de inversión local en equipos de última generación.

Importantes ingresos de divisas, producto de la exportación de servicios médicos.

Incremento del número de visitantes y diversificación de la oferta turística.

Brasil, México y Colombia lideran este tipo de turismo en la región, según el Reporte Mundial en Tendencias de Viaje 2012-2013 (ITB por sus siglas en inglés), debido a su proximidad a Estados Unidos, los bajos costos y la acreditación internacional de sus profesionales. Los líderes mundiales son Alemania, Hungría, Corea del Sur e India. El estudio destaca que las tasas de cambio, los climas tropicales y la presencia de profesionales bilingües permitieron un crecimiento cercano al 20% en América Latina.

Al parecer, la proximidad geográfica es un elemento importante, pero no es un determinante. Desde la ONG Pacientes Sin Fronteras explican que cada país ha asumido una especialidad: Brasil en tratamientos estéticos; México en ligadura de trompas; Costa Rica en implantes de glúteos; Colombia en prótesis de mentón y pechos; y Argentina en asistencia en fertilidad y bypass gástrico.

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