23 JAN 2014 | MI NEGOCIO

Tenga a su cliente satisfecho

“La mirada, la voz, los gestos, deben estar orientados a hacerlo sentir cómodo, sea que compre o no”.

Cortesía / Revista Gana Más

Una de las razones principales para el crecimiento o estancamiento de una empresa, es sin lugar a dudas, un cliente satisfecho. El cliente es el eje que permitirá el desarrollo de un negocio, ya que si no existiera, no habría empresa. Por tanto, tener a un cliente satisfecho puede generar enormes ventajas, pues logra la fidelidad hacia el servicio o producto, además de la recomendación que es muy importante para asegurar nuevos clientes.

Hace muchos años que escuchamos la frase “el cliente siempre tiene la razón” y aunque existan empresas que todavía no asumen este concepto o no lo entienden, es una verdad que tiene que estar impregnada en todos los colaboradores de su empresa o negocio.

La forma como trate al cliente, desde el momento en que ingrese a su establecimiento, es crucial. La mirada, la voz, los gestos, deben estar orientados a hacerlo sentir cómodo, sea que compre o no, pues de repente solo está viendo, pero puede tener la intención de regresar si algo le interesó. Sin embargo, si el trato no fue el adecuado, lo más probable es que no vuelva más y peor aún, recomiende a todo su círculo no acercarse a ese establecimiento o empresa.

Seguro estará pensando, y qué hago cuando el cliente es antipático, fastidioso, irrespetuoso, grosero, etcétera, todas las situaciones negativas que tengan algunos clientes. En ese caso, sería bueno que el colaborador llame a su jefe inmediato, quien debe estar preparado para asumir la situación de la mejor manera, con mucha paciencia y astucia, tratando de cambiar la figura en su beneficio.

Pero si, pese a todo ello, no se logra “calmar” al cliente, lo mejor es pedir que se retire, con educación, y que no regrese más. Tampoco es la idea dejarse maltratar o dejar que se maltrate a sus colaboradores. Hay límites para todo. En ese caso “el cliente no siempre tiene la razón”.

Hoy en día, la competencia en todos los ámbitos es muy grande, por lo tanto, ya no basta solo tener un buen producto, que sea de necesidad, útil y a buen precio. Los clientes ya no buscan solo calidad y precio, ahora buscan también buena atención y sin eso, no habrá producto, por más bueno que sea, que sobreviva.