14 JUN 2019 | Artículos de interés

Tabular sueldos correctos para tus empleados

Establecer los rangos salariales dentro de una compañía puede volverse una de las responsabilidades más complejas.

Parte de esta complejidad se debe a los sentidos de ética y responsabilidad empresarial, así como su relación con el compromiso social, la valoración del talento o la estructuración de labores; lo anterior sin mencionar la información relacionada con las finanzas de la compañía (su posición en el mercado, la relevancia de tal o cuál puesto dentro de la empresa, etc.).

Para remunerar de manera óptima se debe realizar una valoración de la información anteriormente mencionada y establecer sistemas de medición que hagan posible visualizar la importancia y efectividad de las actividades desempeñadas por cada miembro de la compañía. Esto no solo da pie a un ejercicio justo y responsable, sino que incrementa el sentido de pertenencia de los empleados y los motiva al crecimiento en conjunto. 

¿Qué hacer para definir los salarios de tu equipo? 

Aquí te dejamos algunos útiles consejos para iniciar:

- Establecer un límite mínimo y uno máximo del sueldo según el puesto y las actividades por realizar.

- Otorga un valor a cada puesto de la compañía según la relevancia que guardan con respecto a las funciones de la misma (así como con otras áreas). Dentro de este punto deberás considerar cuánto costaría no tener tal o cual puesto y los gastos colaterales que ello conllevaría, ya que es una buena manera de visualizar el gasto-ahorro que significa para la empresa.

- Analiza a fondo la industria y compara los rangos salariales de tu competencia. 

- Contempla los bonos como un medio para unificar a los colaboradores en torno a la compañía.

- Se flexible y personalizar los salarios en caso de ser requerido (como en puestos temporales).

- Elige la modalidad de pago más efectiva conforme a las necesidades de la empresa y del perfil del empleado.

Además de estas recomendaciones existen métodos basados tanto en modelos empíricos como matemáticos con los que las empresas logran cuantificar el desempeño de cada colaborador; sin embargo, algunos de estos métodos no consideran las habilidades personales ni las cuestiones más subjetivas que competen a la organización o a su entorno.