27 NOV 2014 | Artículos

Su negocio no morirá

“El marketing no es solo hacer publicidad o vender. El principio del marketing es la satisfacción del cliente, porque esa percepción hará que el consumidor vuelva a nuestro negocio”.

Cortesía / Revista Gana Más

El marketing y la innovación van de la mano y permiten que una empresa, de cualquier tamaño, se mantenga en el mercado. Para Fernando Zelada, representante de Mercadeando, el 50% de los pequeños negocios muere al primer año, debido a que no logran completar el ciclo de cuatro actividades comerciales que les permita salir adelante: interesar, vender, satisfacer y retener.

“El marketing no es solo hacer publicidad o vender. El principio del marketing es la satisfacción del cliente, porque esa percepción hará que el consumidor vuelva a nuestro negocio. No obstante, esto último no ocurre necesariamente. Ahí entra la innovación”, explicó.

¿Por qué se pierden clientes? Una encuesta de Apoyo Consultoría hizo esta pregunta a los consumidores. La mayoría dijo que no regresan cuando hay productos o servicios que no les dan valor añadido. Otro gran número respondió que no retornan cuando no cubren sus necesidades.

“La innovación no, necesariamente, debe ser algo complicado, como crear un iPhone o los drones. Puede ser algo sencillo que cualquier persona puede hacer. Ante todo, la innovación que se piensa hacer debe tener enfoque de mercado”, explicó Zelada.

Sostuvo que la innovación se realiza porque la empresa busca más negocios y más ingresos. Por ello, el emprendedor debe salir al mercado a conversar con sus clientes para conocer sus necesidades y sacar productos o servicios que las cubran.

Casos exitosos de innovación

Uno de los más conocidos fue el que hizo Lindley cuando sacó al mercado una presentación de Inca Kola conocida por todos como ‘la gordita’, pues dio valor a la botella de gaseosa tradicional, en momentos que la competencia, Coca Cola y Pepsi, se enfrascaban en una batalla comercial con nuevas presentaciones y tamaños.

En el interior de Ecuador, se creó un hotel-museo, cuyas habitaciones estaban adornadas con artesanías y motivos culturales de varias provincias de ese país. Así, por ejemplo, las habitaciones no tenían numeración, sino el nombre de alguna localidad ecuatoriana. Los detalles son claves en las empresas de servicios. 

Una innovación muy sencilla fue la implementación de un chupón de hule debajo de los platos para comida de bebés, de tal modo, que fijaba el artículo sobre la mesa e impedía que los niños boten la comida a cualquier parte. Un producto de bajo costo pero que resuelva un problema cotidiano también es innovación.

“La innovación está al alcance de cualquiera, no hay que ser un Steve Jobs. Simplemente, no hay que perder de vista al cliente”, refirió Zelada, de Mercadeando.

Dentro de las formas de hacer innovación hay varias estrategias. Por ejemplo, le puedes añadir o quitar valor a tu producto, siempre y cuando, generes satisfacción a tu cliente. Por ejemplo, recientemente Nextel le quitó valor a sus teléfonos al retirarles la radio, pero ofreció mayores posibilidades de modelos de equipos y servicios, generando valor para sus clientes.

En contraste, una marca local de papel higiénico le agregó un pequeño rollo para llevar en la cartera. Sin embargo, al momento de quitar el rollo más chico, el producto total perdía forma y era difícil de usar. Este ha sido un caso negativo de innovación, pues al añadir valor al producto,  sacrificaron el valor que necesitaba el cliente.