09 JAN 2014 | NOTA DE INTERÉS

Soñar con la empresa propia

El primer paso para concretar un proyecto es imaginarlo.

No se trata de creer en súper poderes, solo es un acto de causa y efecto. Si una persona comienza a soñar o desear algo con seguridad, rápidamente  se gatillan una serie de cosas que terminan en una planificación mental de cómo se podría concretar lo anhelado y, lo que comenzó en una idea vaga, comienza a tomar forma.

Es importante, cuando se aloja en la mente el sueño de emprender, darle la validez de creer en él. Dedicar tiempo en imaginar cómo se concretaría el ideal, no debe ser considerada como una pérdida de tiempo, debido que todo gran negocio o invento ha sido germinado de la misma manera. Por eso, hay que tomar atención a lo que nuestra mente piensa y a lo que nuestro espíritu desea.

Soñar con el nombre de la empresa, en la ubicación, en el diseño, en los productos o servicios que se ofrecerán, entre otros cosas, hará que se cree una visión más acabada de la viabilidad del negocio soñado.

En el momento que se decide tomar lápiz y papel y comenzar a esquematizar el sueño, éste se convierte en un proyecto que bien planificado puede llegar a ser un negocio exitoso.

Un ejercicio, muy bueno, es comentar el sueño con personas que ya hayan emprendido, ya que ellos pueden, a raíz de su experiencia tener una visión más profunda del tema y, de seguro que son capaces de aconsejar, por motivo  de sus vivencias.

Hoy se están produciendo variados cambios sociales y económicos que han derribado muchos modelos empresariales establecidos, esto a traído el surgimiento de muchas Pymes que han sabido salir adelante y son el motor de la economía de los países que enfrentan crisis.

En las manos de cada persona está la posibilidad de surgir y concretar la anhelada independencia laboral y en este ideal; soñar el primer paso…

Para dar el paso de emprender es importante ir entrenado:

Un espíritu emprendedor

La disciplina

El orden

La auto-confianza