26 FEB 2014 | COLUMNA DE OPINIÓN

Seguridad en el Almacenamiento

¿Qué medidas de seguridad requieren las mercancías que almacena en su bodega?

Por Andrés Amigo / Negocios Globales, EMB 

Al momento de almacenar, lo primero que hacemos es considerar qué almacenaremos. Normalmente nos preocupamos de preservar las características del producto, de su tamaño y morfología; serie de elementos que nos hacen inclinarnos por el tipo de bodega, racks y otras infraestructuras que determinan un proyecto de almacenamiento propio o externalizado. Sin embargo, es determinante preguntarnos también:

• ¿Qué (tecnología) y quién resguarda nuestro activo?

• ¿Cuáles son las medidas de seguridad?

• ¿Qué cubren estas medidas?

• ¿Quién verifica que, en caso de incidentes, las medidas de seguridad estén operativas?

Pues bien, la diversidad en la industria logística es inmensa y abarca desde medidas básicas de resguardo, hasta sistemas de protección que incluyen varios elementos de prevención y acción de incidentes.

Entonces, como mencionamos, debemos iniciar por preguntarnos: ¿Qué voy a almacenar? ¿Qué nivel de resguardo requieren nuestros activos? ¿Es, digamos, “rentable de hurtar”, como por ejemplo, los perfumes (de alto valor en relación a su tamaño y fáciles de reducir)? ¿Es lo que almacenaremos un activo crítico? ¿Difícil de reemplazar para una línea de producción en el corto plazo en caso de hurto? ¿O son artículos que no son asegurables o derechamente irremplazables, como es el caso del almacenamiento de archivos? 

En este sentido, los riesgos al interior de una bodega son múltiples, y van desde hurtos, incendios, inundaciones hasta terremotos. Lo importante es entender con absoluta claridad que los riesgos no se eliminan, sino que se atenúan, y por lo tanto, es sumamente importante administrarlos como un sistema integrado, el que debe ser periódicamente puesto a prueba. Las medidas además deben tener dos aristas fundamentales: preventivas y de acción frente a incidencias. Asimismo, la ley obliga a algunas medidas de seguridad, como por ejemplo, la norma antisísmica, pero es fundamental que en virtud de las múltiples preguntas anteriores, que usted sea capaz de discernir qué medidas anexas requiere.

Pasos a seguir

Una buena forma de secuenciar las actividades para lograr un proyecto de seguridad es el siguiente: 

1) Determinar la criticidad de los activos y calificarlos en función de la posibilidad de reposición. Esto nos permite evaluar la rentabilidad de un proyecto de seguridad en bodegas en función de los costos que determine la pérdida de los artículos en cuestión.

2) Determinar a través de una matriz de riesgos, la potencialidad de sufrir una incidencia, y a partir de esto, elaborar una escala que permita focalizar el esfuerzo en disminuir el riesgo en una variable que sea más crítica de ocurrencia o “probable”.

3) Generar sobre los riesgos medidas preventivas-disuasivas y acciones de control o acción de incidentes.

4) Evaluar la inversión de seguridad versus los costos de pérdida de los artículos almacenados.

5) Cruzar las medidas de prevención con las medidas de acción. Por ejemplo, si tenemos detectores de incendio, ¿qué medidas tenemos para accionar un plan de extinción de fuego (extintores, red húmeda, brigadistas, etc.)? 

6) Cruzar las medidas de seguridad en un plan de procedimientos que permitan que los recursos invertidos en seguridad puedan ser operados en caso de incidencia. Continuando con el ejemplo anterior, de nada sirve una red de extinción de incendios si no hay coordinación con bomberos y/o una brigada de incendios bien capacitada dentro de las empresas.