29 AUG 2014 | NOTA DE INTERÉS

Saber enfrentar el despido

El ser desligado de un cargo laboral es una situación que hay que saber enfrentar de la mejor manera.

Parte de la vida es aceptar los términos, siendo normal, por ejemplo: que las relaciones amorosas, de amistad o laborales se acaben, pero a los seres humanos les cuesta llevar de buena manera el momento del quiebre y de la transición. El saber reaccionar equilibradamente al momento de recibir la noticia de que se es despedido es algo que se debe hacer y para lo que se tiene siempre que estar preparado, ya que nada es absoluto e irremplazable. 

Al tener claridad que todos están propensos a ser despedidos, siendo mejor siempre estar preparado para sobrepasar este tipo obstáculo y salir airoso de la situación que genera quiebres o cambios sorpresivos, es lo que hace diferente la experiencia.

No se trata que al ser despedido se logre ser completamente indiferente, lo que sería optimo es tomar la decisión de gerencia como parte del “juego” para posterior reflexionar qué es lo que se hizo bien, mal, qué se aprendió de la experiencia, para así llevarse lo mejor y aprender de los errores para no volverlos a cometer. 

Consejos al momento de ser despedido: 

• Emociones: Es normal que después de enfrentar un despido se experimenten variados sentimientos negativos que atosigan, los que hay que vivir y después dejar ir, como la rabia, resentimiento, angustia y preocupación.

• Aceptación: Por más que se sienta que es muy duro de sobrellevar e injusto el ser despedido, es recomendable evitar las discusiones y los momentos de tensión, ya que eso no hará que vuelva el empleo, solo crecerá el nivel de angustia. No es bueno dejarse llevar por la típica frase del  “no tengo nada que perder” o ser manejado por la rabia del momento. Respirar profundo y ver el hecho como situación pasada y mirar desde el segundo hacia el futuro.

• Vive el duelo: Es aconsejable reflexionar sobre la partida. Al margen de que se necesita un ingreso económico inmediato, es respetable tomarse unos días para recargar energías y comenzar a buscar tranquilo un nuevo trabajo que llene de ganas nuevamente.

• Mira hacia lo que viene: Ser despedido no es el final de todo, es sólo un escalón de su escalera laboral.

En conclusión hay que saber asumir y llevar los momentos difíciles para saber disfrutar de los grandes instantes, lo mejor no es aislarse en estos minutos complicados, sino que muy por el contrario, es llenarse de cariños sinceros que te colmen de energía y lograr así limpiarse de lo que ocurrió y surgir con nuevos aires en busca de otro destino.