30 JUN 2015 | NOTA DE INTERÉS

Responsabilidad social de la empresa

Es un tema que abarca el contexto social, el impacto en el medio ambiente, objetivos de la gestión y  problemas sociales, distinguiendo las diferentes áreas de responsabilidad social del negocio.

Se ha determinado que las compañías deben adquirir más obligaciones de las que antes se consideraban. Paralelamente a la generación de dinero se tiene que velar por los intereses de los accionistas. Por ejemplo, la responsabilidad que posee la empresa desde un enfoque social.

En el continente europeo no hay una semejanza de criterio en temas sociales entre los diferentes países, en gran parte las situaciones de responsabilidades son determinadas por las leyes. Se ha definido que la regulación en la materia no es sino la demanda que se hace conocer por medio de la opinión pública y va mutando de manera constante.

En más de una ocasión se presentan conflictos en el papel que desarrollan los empresarios, en donde su deber incuestionable es la protección de los intereses de la empresa. 

Al considerar que la opinión pública va mutando gradualmente, se van formando en la sociedad grupos de presión que empiezan a exigir a las empresas acciones determinadas para que éstas patrocinen una actitud más conforme con los problemas que consideren los intereses económicos y comerciales.

Por ejemplo, las empresas que contaminan el medio ambiente se distinguen como una enfermedad de los tiempos actuales; haciéndoles daños a los paisajes, emitiendo residuos tóxicos, que levantan construcciones inadmisibles, generan ruidos molestos y suciedad, etc. En estos casos que se dan de manera frecuente, resulta inminente crear medidas que contrarresten el daño, ya que se debe trabajar en su compromiso social.

Es preciso definir las responsabilidades que la compañía tiene para con sus empleado. La finalidad primordial del gestor es conseguir los máximos beneficios, si bien en las grandes compañías existen otros importantes objetivos, como es el permanecer de manera exitosa en el mercado, debido que refleja con mayor exactitud el valor de la organización al margen de los beneficios.

Dentro de estos conceptos, está la responsabilidad del gestor hacia los accionistas de la empresa. Esta podríamos considerarla como la primera de las directrices de un gestor profesional, experimentado y cualificado.