03 SEP 2014 | ARTÍCULO

Quietud empresarial

Las excusas que impiden crecer en una empresa.

Cortesía / Revista Gana más

Si usted es de las personas que al llegar al trabajo encuentra peros a todas las tareas del día, o se queja de que es el único que hace todo o que otros “se la llevan fácil”, cuidado…puede ser que sin darse cuenta, se esté boicoteando a sí mismo y no pueda crecer ni recibir promociones en la empresa.

El desarrollo que usted alcance en el lugar donde labora no solo dependerá de sus capacidades intelectuales o buen currículum profesional, sino también de su actitud y compromiso que demuestre frente a sus empleadores. Esto no significa que sea el “burro de carga” al que le dan todas las tareas, o que tenga que sacrificar horarios por cumplir las tareas que le pidan. Nada de eso, simplemente se trata de no ponerse limitaciones, que se convierten en sus peores enemigas, sino más bien, aceptar los nuevos retos y con disposición y buena actitud, salir airoso de ellos.

Es importante que se evalúe y determine si en verdad pone excusas innecesarias a tareas que sabe que puede hacer o si realmente le están pidiendo más de lo que sus capacidades se lo permiten.

Muchos empleados tienen el potencial para ser buenos líderes, pero interponen excusas en su camino, por temor, falta de motivación, rutina, etc., y aunque parezca raro, estas excusas son comunes entre los empleados en el mundo entero y usted tiene la obligación de trabajar en las que considere suyas, así podrá avanzar en el trabajo y crecer profesionalmente.

Aquí algunas de ellas:

1- Necesito orientación: Hay empleados que si no tienen quien los guíe no pueden avanzar rumbo al ascenso. Los buenos empleados toman la iniciativa y solo buscan orientación cuando es realmente necesario.

2-  No gano lo suficiente: Los empleados que creen que no ganan de acuerdo a sus labores, hacen lo mínimo necesario para mantenerse en el puesto, sin embargo, están siendo observados y si continúan así pueden perder una oportunidad en sus vidas. Por el contrario, si usted siente que su sueldo es bajo para las responsabilidades que tiene, un así trate de dar lo mejor y es probable que sea recompensado o promovido en algún momento.

3- No tengo tiempo: Es posible que tenga mucho trabajo, pero en ese caso es necesario que se organice bien haciendo una lista de las tareas pendientes. Algunos días puede llegar más temprano al trabajo y en otros, salir más tarde, así demostrará su compromiso hacia la empresa. Eso sí, tampoco es que tenga que hacerlo todos los días pues en ese caso, sí dará la impresión de que es desorganizado y hasta ineficiente, razón por la cual, le falta tiempo.

4- La culpa no es mía: Esta excusa demuestra que no es fácil asumir los errores. Si realmente la culpa, para llevar adelante un proyecto, no es suya y tiene un compañero perezoso, trate de motivarlo para que vaya al mismo ritmo de los demás. Si lo señala como responsable de una equivocación, lo más probable es que los demás, incluido su jefe, pierdan la confianza en usted al ver que no asume sus responsabilidades como parte de un equipo.

5- No estoy preparado aún: Si lo que le falta es entrenamiento, búsquelo, capacítese. Si bien, las empresas a través de sus líderes deberían ocuparse de entrenar bien a sus equipos, no siempre lo hacen. Por ello, está en usted cubrir las necesidades que considere necesarias para que asuma con éxito cualquier labor.

6- Este problema no tiene solución: Es posible que usted ni siquiera haya intentado buscar la solución y ya esté dando esta excusa. Cambie de actitud, solo falta un poco de pensamiento crítico y el deseo de encontrar las alternativas o respuestas.

 

Ahora, que ya leyó estas excusas, ¿se identifica con alguna de ellas? Si su respuesta es positiva y de repente con más de una, es momento de cambiar, siempre se puede, solo es cuestión de actitud, ¿qué puede perder? Es más lo que puede ganar: respeto, confianza, lealtad, admiración, y no solo de sus pares, sino también de sus jefes, ellos verán su potencial y seguro lo recompensarán.