03 JUL 2014 | ARTÍCULO

¿Quién es tu peor enemigo profesional?

Probablemente se te ocurrirá pensar en tu jefe si lo ves como alguien que siempre está haciéndote la vida imposible.

Cortesía / Revista Gana Más

Pues no, es posible que estés equivocado y el principal y peor enemigo seas tú mismo!!! Sí, como lo lees, tú mismo puedes estar saboteando tu carrera sin siquiera darte cuenta.

Existen estudios al respecto que señalan que solemos sabotearnos a nosotros mismos por muchas razones, pero la principal es el temor al fracaso. Para llegar a auto sabotearnos requerimos entremezclar sentimientos, pensamientos y acciones. Pero lo peor de todo es que a veces no nos damos cuenta de lo que estamos haciendo porque es inconsciente, como un mecanismo de protección ante una posible decepción laboral o fracaso en la tarea.

Para Fernando Calderón, Director de Mercadotecnia y Relaciones Públicas en OCC Mundial, empresa que se dedica a promover una bolsa de trabajo en México, "sentir miedo de cometer errores o tomar riesgos, tener incapacidad para escuchar o poner límites, preocuparse constantemente, considerarse víctima o criticar constantemente a otros, son ejemplos comunes de conductas auto saboteadoras".

Entonces, queda en nosotros, evaluar nuestro comportamiento frente al trabajo y ver hasta qué punto nos estamos auto saboteando. ¿Cómo lo sabremos? A continuación algunos tips:

1-    Dejar las tareas inconclusas: Si eres de las personas que no concluyen sus tareas o no cumplen con sus objetivos, no sabes cuáles serán los resultados y no podrás enfrentar las consecuencias. Tampoco te sirve para aprender de los errores cuando el trabajo está terminado.

2-    Buscar que todo esté perfecto: Ser perfeccionista no siempre es una virtud, por el contrario, puede llevarte a dar excusas para no empezar una tarea porque dices que no saldrá bien, así que mejor no intentarlo. Tampoco te ayuda a formar buenas relaciones con los compañeros.

3-    No saber trabajar en equipo: Lo cual no te ayuda a delegar, repartir o compartir con los colegas y acaparar todo el trabajo que por más que puedas hacerlo, la diversidad enriquece el trabajo y aminora la tarea, mejorando los resultados.

4-    No saber aceptar los errores: Ser arrogante y pensar que no te equivocas es un auto sabotaje porque siempre cometemos errores y debemos aprender de ellos y tener la humildad para reconocerlos.

5-    No saber aceptar opiniones distintas: Con este comportamiento solo lograrás rodearte de aduladores que no son sinceros y te encasillarás en una sola perspectiva sin ver el panorama completo. Limitarás tus oportunidades de crecimiento.

6-    Poner excusas para todo: Esto solo te enseña a evadir responsabilidades y escapar de las oportunidades de mejorar, aprender o crecer en el trabajo.

7-    Compararte con los demás: Este comportamiento te ayuda a evitar tomar riesgos porque consideras que hay mejores personas para hacerlo. Sin embargo, lejos de ayudarte te estanca en la mediocridad y la falta de motivación para salir adelante. 

Si eres de las personas que están realizando el mismo trabajo durante mucho tiempo y sientes que dominas y conoces todo lo relacionado a él, seguramente no te equivocas, pero seguirás haciendo las mismas cosas con los mismos resultados toda tu vida laboral activa? Eso no es muy productivo, puedes atreverte, lanzarte a nuevos retos y construir tu camino hacia la realización profesional, sea que continúes en el mismo lugar o no.