23 NOV 2018 | Artículos de interés

¿Qué son las mejores prácticas empresariales?

Herramientas, metodologías, planes o sistemas que se han puesto en marcha y ofrecieron resultados beneficiosos a las compañías.

No importa si se trata de labores para el área administrativa, potenciar la productividad, crear una mejor cultura laboral o posicionar una marca en la industria, buscan siempre implementaciones efectivas, escalables y convenientes.

De ellas pueden identificarse varios enfoques según los objetivos y necesidades a las que responden, entre los que se pueden mencionar los siguientes:

Relacionadas con políticas de personal (gestión humana): buscan mantener el equilibrio entre las responsabilidades profesionales y personales de los empleados para elevar su calidad de vida y desempeño; es decir, fomenta un marco de trabajo sensible.

De desempeño: se pueden clasificar así los flujos de trabajo, herramientas, y políticas instauradas para optimizar labores y obtener mejores resultados, medibles y escalables.

De cultura organizacional: debido a que la estructura organizacional se refiere al conjunto de normas que controlan la interacción de grupos y personas tanto dentro como fuera de la compañía, este enfoque puede considerarse una fusión de las opciones anteriores, en la que la fuerza humana se apoya en herramientas de trabajo para mantener el ejercicio y funcionamiento óptimo de la organización, a nivel interno y externo.


¿Qué beneficios pueden aportar las mejores prácticas en una empresa?

Es más fácil construir una cultura laboral sólida y favorable
Se reconocen prioridades y se eficientan procesos
• Aumenta la flexibilidad organizacional
• Crece el reconocimiento profesional 
• Se impulsa el liderazgo 
• Se obtienen mejores resultados operacionales y económicos


Abordar las mejores prácticas puede significar grandes beneficios para las compañías y grupos de trabajo, por lo que además de conocerlas, es recomendable analizarlas para considerar su posible implementación en el espacio profesional.