19 FEB 2014 | COLUMNA DE OPINIÓN

¿Qué quiere decir “ser competitivo”?

La única forma que dispone una empresa para subsistir a medio y largo plazo, en un mercado competitivo, es superando a sus competidores.

Por Pedro Bartak / Grandes Pymes

Según el profesor Dr. Santiago García Echevarría, de la Universidad de Alcalá de Henares, las condiciones que debe cumplir una empresa para ser considerada competitiva implican tres aspectos claves:

1) Racionalidad económica: se trata de que los recursos y potencialidades de la empresa se gestionen bajo criterios económicos, para alcanzar altos niveles de productividad, evitando los despilfarros de esos recursos.

2) Capacidad de coordinación y adecuación con el entorno: si la empresa no responde de manera rápida y flexible a sus mercados, corre el riesgo de ser desplazada por competidores más agresivos. Los costos de coordinación y de transacción si son altos, colocan a la empresa en desventaja competitiva.

3) Capacidad de dirección y organización: para elevar los niveles de eficiencia general interna. Además, ser competitivo implica crear permanentemente, barreras frente a los competidores.

Durante muchos años, las empresas argentinas estuvieron protegidas por las denominadas barreras artificiales (aranceles, burocracia administrativa, regulaciones, subsidios, etc.).

Sin embargo, ante la apertura actual de los mercados, las empresas deben crear barreras estratégicas, de gestión, o “naturales”, que dependen de la capacidad directiva de su management.

La clave de la competitivad radica en la mejor utilización de los potenciales inmovilizados, aumentando los indicadores de rotación y cambiando las estructuras.

Lo que hay que hacer, es tomar la iniciativa y dar los pasos necesarios para lograr altos niveles de productividad y eficiencia en la gestión de sus recursos, alcanzando así altos picos de competitividad. Para conseguir esos objetivos, se requiere de un esfuerzo consciente y sostenido, con propósitos definidos en forma clara y concreta y con una implementación durante un período prolongado.

En síntesis, se necesita un adecuado, coherente, continuado y sistemático esfuerzo de planificación de la empresa a mediano y largo plazo.

A veces, por múltiples razones coyunturales, una empresa puede poseer una clara ventaja competitiva que le permita superar momentáneamente a sus competidores, pero:

• Esa ventaja desaparecerá rápidamente.

• Las únicas ventajas competitivas sostenibles en el tiempo son las que resultan de un esfuerzo consciente y debidamente planificado por la empresa.

Una conclusión muy importante es aceptar que: una empresa competitiva es aquella que, de forma consciente, realiza un esfuerzo constante, debidamente planificado y programado, con la meta de crear condiciones internas y externas, que permitan elevar los niveles de preferencia hacia sus productos y servicios, por parte de los integrantes de sus mercados y/o elevar barreras que impidan que sus posiciones sean afectadas por la competencia.

Este artículo es una cortesía del blog Grandes Pymes del Doctor en Ciencias de la Administración, Juan Carlos Valda.