10 JUL 2018 | Artículo de interés

¿Qué es y cómo ayuda la innovación disruptiva?

Dentro de las características a las que se ven sujetas las compañías para subsistir en el mercado, destaca la necesidad de las innovaciones técnicas y comerciales.

En el mundo empresarial y tecnológico suele suscitarse la necesidad de implementar la innovación no solo como un concepto de desarrollo, sino como una estrategia para diferenciarse de la competencia.

Existen distintos tipos de innovación en la industria según su naturaleza; sin embargo, para aquellas empresas centralizadas en la calidad y características de los productos y servicios que se ofrecen, destacan las denominadas continua y disruptiva.

• La innovación continua (o incremental) se refiere a un proceso de prueba y error en el que un producto o servicio existente se ve sujeto a adaptaciones periódicas con respecto a las necesidades del mercado. Es una estrategia que requiere inversiones moderadas y que puede implementarse y recibir resultados en cortos periodos de tiempo.

• La innovación disruptiva (término incorporado por el académico y consultor empresarial Clayton M. Christensen), puede desplazar productos que le precedieron al crear nuevas necesidades en las audiencias o dando pie a nuevos mercados. Su planeación puede contemplar tanto al cliente final, como a las características de una audiencia intermedia en la que base los nuevos preceptos que introducirá a la industria.

La innovación disruptiva, también llamada destrucción creativa o innovación radical, requiere plazos y presupuestos mayores para su planeación, desarrollo, producción y comercialización debido a la revolución que significa para la sociedad y el mundo de los negocios. Entre sus desventajas se encuentra el riesgo inminente de falla tras resultar una implementación incomprendida para la generación en turno, por lo que se ve atada a un proceso de asimilación prolongado y a una proyección de resultados reales a mediano y largo plazo.

Aunque no existe una respuesta objetiva y constante sobre si la innovación disruptiva es más conveniente, es seguro que ofrece una amplia gama de posibilidades a las empresas que apuestan por ella, por ejemplo, comercializar productos o servicios novedosos con un porcentaje de competencia mínimo o nulo.

De esta manera, las tecnologías o modelos disruptivos de innovación resultan uno de los procesos empresariales más prometedores (aunque riesgosos) de la escena comercial. Recomendado sobre todo para las compañías establecidas, ya que requieren un volumen de recursos considerable para su integración y alcance exitoso.