23 NOV 2018 | Artículos de interés

¿Qué es la movilidad empresarial?

La movilidad empresarial se refiere a la capacidad y apertura para permitir el ejercicio laboral remoto y a través de una red segura.

Esta modalidad ha ganando aprecio en la industria profesional de manera gradual debido a los beneficios que le significa a las compañías:

Permite brindar atención a distancia en tiempo real: Las personas podrán atender reuniones, llamadas, revisar material, compartir proyectos y demás, a través de sistemas inteligentes móviles que se conecten a una red configurada por la empresa.

• Empleados leales y comprometidos: Esta posibilidad de que las personas trabajen desde casa o un lugar de su elección, brinda la oportunidad de gestionar las actividades personales y profesionales, así como de mejorar la experiencia laboral que viven los empleados.

Mejores índices de productividad y rendimiento: Lo anterior también se traduce en un compromiso profesional tangible y con un enfoque hacia la mejora de rendimiento. Para esto se recomienda el diseño e implementación de indicadores de desempeño que demuestren de forma puntual la evolución que se tiene en las actividades de cada departamento.

Adopción del cambio: La movilidad empresarial se encuentra en constante crecimiento, se adapta a las necesidades del sector, así como a las generaciones que paulatinamente se incorporan al ámbito profesional. Su adopción es una prueba de innovación en la filosofía de las compañías que la adoptan.


¿Cómo implementarla?

Claro que un cambio tan significativo conlleva el seguimiento de distintos requerimientos para su funcionamiento ideal, siendo el diseño de una estrategia de trabajo, uno de los más importantes.

Se debe pensar en las necesidades de la compañía: desde el volumen de sus operaciones y empleados, hasta las actividades que tienen lugar en la misma y la posibilidad de que estas sean cumplidas en sitio o de manera remota, sobre todo para considerar la infraestructura mínima necesaria.

También se debe planear la manera en que se brindarán dichos permisos: en otras palabras, se trata de saber si serán parte recurrente del ejercicio laboral o para situaciones específicas, cuántos empleados podrán trabajar en esta modalidad dentro de un periodo de tiempo dado, etc.

La seguridad es primero: dentro del plan para incorporar la infraestructura adecuada se encuentran las características de fiabilidad; por ejemplo, el tipo de red con la que se trabajará, los protocolos de seguridad, cantidad y clase de dispositivos que podrán conectarse, sistemas de almacenamiento en la nube, entre otros.

 • Crear una cultura de movilidad: no se trata, solamente, de incorporar el equipo necesario y redactar un reglamento para que los empleados puedan trabajar a distancia, sino considerar que este cambio ha llegado para quedarse y seguir evolucionando, así que considera con especial atención la manera en que la organización se adapta a la actualización constante, con flujos de trabajo que se adapten a la modalidad, herramientas complementarias pertinentes, etc.