08 AUG 2014 | COLUMNA DE OPINIÓN

Programas de Incentivos laborales

Estudios han revelado que las empresas utilizan herramientas para atraer, retener y motivar a los empleados.

Por Thierry Guihard / HSEC MAGAZIBE, EMB

Con ello buscan mejorar la productividad, optimizar los costos y alinear las tareas cotidianas con la estrategia de la organización.

Si bien hay varios tipos de programas que una organización puede implementar para atraer, retener y motivar a sus colaboradores (como, por ejemplo, los de Beneficios, Incentivos y Reconocimientos), estimaciones de nuestra compañía indican que en períodos de entre dos y tres meses, las organizaciones que utilizan los programas de Incentivos aumentan en 2,5 veces sus ventas. Ahora bien, para entender las ventajas de la aplicación de programas de este tipo, es importante entender cómo funcionan y qué son.

Los programas de Incentivos deberían apuntar a estimular el rendimiento de los colaboradores, mediante el uso de recompensas relacionadas con objetivos concretos. En este contexto, estas iniciativas se utilizan generalmente en las fuerzas de venta para alcanzar objetivos cualitativos o cuantitativos, y resultan muy útiles para las organizaciones, ya que les permiten generar el compromiso total de sus colaboradores y recompensarlos debidamente, cuando sus resultados alcanzan o superan los objetivos previstos por las jefaturas. En este sentido, se debe estipular claramente las reglas de entrega de las recompensas; por ejemplo, si están referidos a un incremento en la productividad o a una disminución de los accidentes.

Algunos resultados

En mayo de 2013, un estudio elaborado por Sodexo Web Motivation Center reveló que, del 100% de los planes de Motivación -herramientas que incentivan y motivan a los colaboradores de una organización a cumplir ciertos objetivos-, el 60% correspondía a programas de Incentivos. Además, se demostró que con la implementación de una iniciativa adecuada, el rendimiento individual mejoró en un 22% y el de los equipos, en un 44%, mientras que el compromiso con la organización aumentó un 27%.

Ahora bien, para que un programa de Incentivos beneficie económicamente a una empresa, es fundamental que los objetivos de este sean medibles respecto a diversas variables, como incremento en las ventas, rentabilidad o penetración en el mercado. Además, a la hora de evaluarlos, deben considerarse aspectos cualitativos, como por ejemplo, el grado de conocimiento del programa y la difusión de este entre los colaboradores.

Para rentabilizar aún más los beneficios de los programas de Incentivos, es que recomiendo que estos se alojen en plataformas web. Una solución basada en Internet tiene ventajas tangibles en comparación con otras plataformas de promoción, ya que permiten un mayor control del proceso y de los resultados del plan.

Claramente, las plataformas digitales ayudan a las áreas de Marketing y de Gestión de Personas a medir de manera más eficiente el Retorno de la Inversión de este tipo de programas, permitiendo, por ejemplo, establecer cuotas de incentivos y mantener sus presupuestos bajo control. En este punto, es importante destacar que una mayor inversión en las recompensas trae consigo mayores ingresos en las ventas. 

En síntesis, los incentivos son medidas planificadas que motivan a los colaboradores para alcanzar, por su propia voluntad, determinados objetivos y metas. Además, estos son importantes, porque mejoran e incrementan la relación entre los colaboradores y la organización. Son programas útiles para motivar a individuos o a equipos de trabajo porque, un incentivo que motiva a los colaboradores redunda en un aumento en la productividad y, por añadidura, en mejores resultados económicos para la organización.