28 MAY 2015 | NOTA DE INTERÉS

Primer emprendimiento

Desde que se trabaja por primera vez en un emprendimiento hay que pisar firme para no equivocarse.   

Sin duda, ser un emprendedor no es tan fácil como parece. Por lo mismo, es necesario que antes de comenzar se tengan en cuenta los siguientes realidades. Lo primero que todo emprendedor debe saber, es que el trabajo nunca se termina. Conseguir el éxito o fracaso en esta nueva empresa y todo lo que ocurra con el nuevo emprendimiento, descansa sobre los hombros del emprendedor. En muchas ocasiones, o en la mayoría de ellas, es necesario que el dueño del negocio deba trabajar muy duro para poder mantener a flote el negocio, llegando a ser absorbido por todas las tareas y requerimientos de su naciente empresa.

Otro paso inevitable en este camino del emprendedor, tiene que ver con momentos de soledad. Quienes no estén en la misma sintonía difícilmente entenderán los problemas y retos que enfrente el emprendedor. Un buen consejo, es hacerse de un diario o bitácora que permita escribir o descargar un poco de la tensión que se generará con el día a día.

Pero esto no termina aquí. Otra de las etapas que todo emprendedor debe sortear, es sentir que no lo entienden. Al principio, muchos dirán que no resultará y que es una idea que ya se hizo, sin embargo es aquí cuando se debe poner a prueba la convicción y las ganas de triunfar.

Los errores, también son parte de este proceso. Retos, desafíos y toma de decisiones, serán pan de cada día. Se debe evitar que el miedo esté presente en este momento, poniendo como pilar las convicciones, tenacidad y ordenando las ideas. Cuando el miedo acecha, es necesario que todo emprendedor saque el líder que lleva adentro.

Lento pero seguro. Para llegar a conseguir lo que tanto se anhela, es necesario ir a paso a paso. Si bien, todos esperan que los resultados se den de manera inmediata, un emprendedor debe saber que las extensas jornadas de trabajo, la dedicación y paciencia, son solo un paso más que le permite acercarse a la meta.