12 SEP 2014 | ARTÍCULO

Presupuesto y control de finanzas

Las operaciones financieras por banca móvil se han convertido en una herramienta útil para los colombianos.

Cortesía / Asobacaria

Para los que nunca lo han hecho, un presupuesto no es más que un registro de la suma del dinero que está ingresando a su hogar y del que está saliendo.

Manejar dinero todos los días no es una tarea fácil, y mucho menos tomar decisiones que inciden sobre su patrimonio y bienestar. El problema es que, en muchos casos, las personas no tienen claro cómo deberían manejar sus finanzas. El dinero no les alcanza para llegar a fin de mes, no saben cuánto gastan ni en qué, y, sin darse cuenta, van camino hacia un “desastre”.

Es por eso que usted, al igual que las empresas, debe llevar un control de sus finanzas. 

La palabra clave es orden y la herramienta para alcanzarlo es el presupuesto, que es una forma inteligente de saber cuánto está ganando y cuánto está gastando, para así poder recortar gastos innecesarios, sacarle provecho al dinero, cumplir metas y dejar de vivir sobreendeudado.

Para los que nunca lo han hecho, un presupuesto no es más que un registro de la suma del dinero que está ingresando a su casa y la que está saliendo. La diferencia entre el total de ingresos y gastos en un período muestra su situación financiera real y así saber si está siendo cuidadoso con su dinero, o si por el contrario, está gastando más de lo que gana.

La recomendación al hacer un presupuesto es ser disciplinado pero flexible. Un presupuesto es solo una estimación de los ingresos y gastos. Por eso no hay que hacer cuentas muy "apretadas" que sean difíciles de cumplir. La clave es ser realista y tener presente que regularmente se debe ajustar el presupuesto para que refleje cambios importantes como por ejemplo, el que supondría un cambio de trabajo.

También hay que tener cuidado en no caer en errores que se cometen con frecuencia, como sobreestimar los ingresos o no incluir los gastos imprevistos y ocasionales, como los regalos de navidad, las reparaciones de la casa o la visita al odontólogo.

Para quienes apenas se están iniciando en el tema, es aconsejable llevar el control diario de los gastos. Guardar los recibos de las compras y anotar en una libreta los pagos realizados durante el día (comidas, gasolina, pasajes, entre otros) puede ser de ayuda.

El siguiente paso consiste en incluir todos los gastos generales que se pagan de forma recurrente como servicios públicos o cuotas de los créditos. Es importante revisar los últimos extractos bancarios y las facturas pagadas.

Si después de elaborar el presupuesto, encuentra que tiene problemas financieros, el registro de ingresos y gastos le va a ayudar a ver cómo puede ajustar sus cuentas para priorizar gastos y eliminar aquellos que no pueda permitirse. En caso de requerir una reestructuración de su deuda, un presupuesto dará las herramientas necesarias para que pueda hacerle a su banco una propuesta de pagos realista.

Para dejar de vivir "colgado" o alcanzar una meta de ahorro, usted tiene dos opciones. La primera es aumentar sus ingresos: trabajando horas extras, consiguiendo un segundo empleo o pidiendo un ascenso, pero esto no siempre es fácil. Por lo que usualmente, resulta más sencilla la segunda opción: reducir los gastos. Gastar menos es un buen hábito.

Algunos gastos que se pueden reducir son los que responden al "yo quiero", más no a una necesidad sentida.

Se puede probar cortando las compras compulsivas o haciéndose preguntas como si es realmente necesario cambiar otra vez de carro, o si se podría vivir en un sector más barato. Un consejo que funciona casi siempre es a la hora de comprar, visite varias tiendas y compare precios y calidad, y váyase a su casa y piense luego de dos o tres días si realmente es necesario hacer la compra.

No olvide que lo que se busca con un presupuesto es que, después de pagar todas sus cuentas, cuente con dinero de sobra para cumplir sus metas y tener un "colchón" para imprevistos. La idea es no pensar en los sacrificios que está haciendo ahora, sino en las cosas buenas que podrá disfrutar al llevar un control de sus finanzas.

Recomendaciones para ahorrar

Comprométase a ahorrar un porcentaje de sus ingresos. Es aconsejable ahorrar por lo menos el 10% de sus ingresos y tener un fondo de emergencia que cubra seis meses de gasto, en caso de que se llegue a presentar algún inesperado. Para acostumbrarse a ahorrar con regularidad, trácese metas específicas.