23 NOV 2018 | Artículos de interés

¿Por qué tu empresa debe invertir en tecnología?

Invertir en nuevas tecnologías no solo es una de las mejores decisiones empresariales, sino una de las más necesarias.

Este tipo de implementaciones permite que las compañías se mantengan a la vanguardia, relevantes y competitivas. Mejorando así la interacción con los clientes, el control de las actividades del día a día y el análisis de grandes cantidades de datos para obtener retroalimentación funcional, entre otras.

¿Qué beneficios surgen de invertir en tecnología para tu Pyme?

Incrementan los niveles de productividad: Integrar herramientas tecnológicas ayuda a acelerar el cumplimiento de labores y a desarrollar nuevas aptitudes pues se puede dedicar el tiempo ahorrado a la realización de otros procedimientos y percibir la evolución de la productividad como un activo constante.

Aumenta el interés del personal: Ante mejores resultados, los equipos de trabajo se sienten más motivados, afectando positivamente en la perspectiva que tienen de su influencia dentro de la compañía. Permite mayor portabilidad y accesibilidad. Hacer uso de plataformas digitales o dispositivos portátiles brinda la oportunidad a las personas de atender clientes, avanzar proyectos, agendar reuniones y demás, en casi cualquier parte, lo que optimiza el tiempo laboral.

Mejora la atención y el servicio: Cuando una empresa funciona de manera óptima, se refleja en los productos y servicios que ofrece, así como en la inmediatez con la que responde a sus clientes y el desarrollo de estrategias creativas que buscan atender necesidades reales.

Deriva en procesos más seguros y confiables: Una de las grandes ventajas de las nuevas tecnologías, cuando se implementan adecuadamente, es el nivel de seguridad que ofrecen a la información y procedimientos. Este grado de responsabilidad hace que los clientes se sientan más confiados, y por lo tanto, se generan lazos de lealtad más fuertes con las marcas.

 Aunado a estos beneficios vale la pena rescatar algunas de las responsabilidades que se adquieren con la inversión tecnológica corporativa, como el conocimiento de leyes relacionadas con el tratamiento de información personal y protocolos para navegar la red de forma segura.