31 JUL 2015 | NOTA DE INTERÉS

Pasos para optimizar tu jornada laboral

Un viejo dicho, reza que “El tiempo es oro”, que cuando se es empresario pareciera no tener importancia, ya que esto conlleva aumento de responsabilidades y por ende, una mayor dedicación a las actividades que realizamos día a día.

 

Llega el fin de la jornada labora, y sin darnos cuenta hemos estado casi 10 horas frente a un escritorio, y lo peor es cuando el trabajo te acompaña a casa, afectando la vida personal. Para evitar que esto ocurra, los especialistas proponen una serie de pasos para aprender a organizar de manera correcta el tiempo que se pasa en el trabajo. 

Lo primero que se debe hacer, es Anotar todas las actividades, ya sean personales, como profesionales. En una buena organización, no se puede obviar ninguna de ellas, sólo establecer el orden de importancia. En segundo lugar, se deben establecer tareas por objetivos, lo que nos ayudará a priorizar cuáles se deben atender primero.

En tercer lugar, siempre se debe considerar un espacio para imprevistos, ya que estos ocurren y nunca se pueden alertar. De esta manera, siempre será mejor tenerlos en cuenta, antes de que ocurran. Luego, debemos clasificar las tareas según el grado de importancia. En este punto, es fundamental no dejar que algo que acaba de ocurrir nos distraiga de lo que es realmente necesario atender.

En quinto lugar, siempre se debe dejar un día a la semana para revisar las tareas realizadas, y planear las siguientes jornadas. Así, al analizar las tareas hechas y objetivos cumplidos, se podrá organizar las actividades a realizar en la semana próxima. El punto número seis, nos dice que no debemos dejar para mañana lo que se puede hacer hoy. Recuerde que; aplazar tareas desagradables, no las hacen desaparecer, sino ir cobrando cada vez más peso.

El paso número siete, es atender en tiempo y forma. Recuerde que si las tareas no son atendidas en buen tiempo, todo se vuelve urgente. El siguiente paso, tiene que ver con las tareas extensas. Aquí, es recomendable que cuando se trate de tareas largas, debe desglosarlas por pasos. De esta forma, se vuelven más fácilmente abarcables, y agotan mucho menos.

El paso número nueve, debe considerar si usted depende de terceros para completar las tareas, ya que sus tiempos no son los tuyos. Los últimos dos pasos, lo invitan a ser disciplinado, ya que si cumple con los objetivos que propone, aunque al principio parezca difícil, se irá haciendo cada vez más fácil y se establecerá una rutina. 

Finalmente, debe ser consciente de los límites y los limitantes que cada uno posee. Si bien, el primero es externo y no depende de uno, el segundo es de responsabilidad de cada uno, recuerde que con voluntad y disciplina, se pueden superar y no dejar que esto lo frene en su camino al éxito.