20 NOV 2014 | NOTA DE INTERÉS

Nuevo año

Se termina un periodo y es una excelente oportunidad para realizar un balance de lo que no se hizo v/s lo que sí se desarrolló.

Ya se está en último periodo del año, en donde abundan los balances y los análisis de las cosas que se hicieron y no se realizaron en el año que acaba. Algunos terminan con cuentas positivas, otros no tanto, pero es importante saber que ya se viene un nuevo comienzo que entrega la posibilidad de mejorar en todo sentido. Es así como las organizaciones inician un nuevo período que debe apuntar a ser mejor que el anterior.

Es un buen ejercicio realizar un plan estratégico claro, estableciendo nuevos desafíos,  con objetivos claros y unas metas que sean coherentes con dicho desafíos. No es bueno dejar todo al azar ya que los factores sorpresa pueden tener pésimas consecuencias en las empresas, por eso, terminan el año sacando cuentas buenas o malas es una excelente forma de saber cómo y qué forma mejorar.

Es un hecho que todo lo que se hizo en el año presente impactará de diferentes maneras al  período siguiente, facturando a la austeridad o al contrario a la holgura  en todos los sentidos; si la semilla fue de buena calidad, la cosecha así lo será. Viste con otro enfoque  el nuevo un año es la posibilidades de optar a crecer y revertir lo malo a bueno.

Es bueno planear lo que se espera para el siguiente año, en relación a lineamientos empresariales  y necesidades humanas que abracan el proyecto de vida de todos los que componen la empresa, ya que al momento que ambos reman en el mismo sentido se logra la sinergia para obtener resultados triunfantes.

En definitiva es fundamental esperar el nuevo año con toda la energía y con la mente clara de qué es lo que se debe mejorar, que es lo que se debe conservar y que cambios hay desarrollar para que se repitan los errores del año pasado. El reconocer las debilidades es primer paso para vencerlas.