30 DEC 2014 | NOTA DE INTERÉS

Mujer empresaria

Cada día existe mayor influencia femenina en los negocios.

Es una realidad que hace algunos años las mujeres entraron al mundo de los negocios para quedarse. En la actualidad el porcentaje de participación en la economía se ha ido incrementando de forma accedente.

Una de las razones que ha permitido el incremento femenino al mundo de los negocios es que hoy se presenta mayor igualdad entre los géneros lo cual antes no existía.

Al momento de emprender, independiente del sexo, la formación resulta una pieza clave para el éxito, ya que no únicamente existe la necesidad de trabajar sino de trascender como persona, como mujer y como líder.

Las mujeres empresarias resaltan por su espíritu activo, positivo y profesional. Tomando cada tarea con gran compromiso. Es habitual verlas  levantándose una y otra vez para lograr los desafíos trazados.

Al parecer existe en su esencia natural algo que las hace buscar siempre una solución a los problemas que se puedan presentar, lo que es muy beneficioso al momento que se lleva esto al plano profesional. No solo deben cumplir como esposa, madre, sino también como profesional lo que no es una tarea fácil cuando solo se cuenta con 24 horas en el día para poder desarrollarlas de manera correcta.

Hoy, la poca movilidad no es un problema y realizar algún trabajo en casa comienza a ser una solución ante el nuevo rol de mujeres modernas que requieren seguir siendo un apoyo en su familia o emprenden su propio negocio.

Muchas concretan algún negocio desarrollando alguna de sus habilidades, por ejemplo, en temas culinarios, diseño, manualidades, entre otras. Esto les permite no descuidar sus otras responsabilidades.

Los beneficios de la movilidad como una solución  residen en una mayor productividad debido a una capacidad de respuesta mucho más rápida y una mejor toma de decisiones.

En definitiva, las mujeres han sabido reinventarse y desarrollar diversos roles en mundo personal y laboral y salir airosas debido a su esfuerzo y profesionalismo.

El ritmo que lleva la mujer moderna en su proceso de integración en el mundo laboral es digno de admirar.