14 SEP 2015 | ARTÍCULO

MERCOSUR: 20 años después del Tratado de Asunción

Un reciente informe del INTAL analiza la performance del comercio agropecuario del bloque, sus principales características y evolución.

 

Cortesía / ConnectAmericas

El comercio agropecuario creció significativamente desde la firma del Tratado que dio origen al MERCOSUR en 1991, según un reciente informe elaborado por el Instituto para la Integración de América Latina y el Caribe (INTAL), perteneciente al Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Este crecimiento expandió la frontera productiva y aumentó de manera eficiente el grado de abastecimiento agropecuario en una región aún presenta un potencial relevante. Además, el comercio agropecuario dentro del bloque ha actuado como plataforma para generar exportaciones extra regionales.

El MERCOSUR, integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, se caracteriza por ser una de las regiones agroexportadoras más importantes del mundo. La enorme base de recursos naturales y las aptitudes productivas de todos los países determinaron, históricamente, una inserción en los mercados internacionales basada en productos agropecuarios y sus derivados. Así se mantiene hasta el presente, aunque con cambios significativos en la composición de las exportaciones y en la estructura de los destinos. 

Un poco de historia

Antes de la firma del Tratado de Asunción, las exportaciones agropecuarias intrarregionales representaban apenas el 5,6% del total de las exportaciones agropecuarias de los cuatro países. Veinte años después, la situación cambió en forma significativa: entre 1991 y 2011 el comercio agropecuario intrarregional creció, medido en dólares corrientes, casi cinco veces su tamaño del respecto del período anterior. En términos reales, estos flujos comerciales (a precios constantes de 2000, con índices de precios de la UNCTAD), habrían alcanzado la cifra de US$ 164.083 millones mientras que para la veintena anterior la cifra fue de US$ 34.481 millones. 

Por fuera del bloque, se mantiene la posición agroexportadora del MERCOSUR ya que las exportaciones agropecuarias representaron el 45% del total en el período considerado. Su composición mantiene una elevada concentración en productos alimenticios y materias primas agropecuarias. En tanto las manufacturas de origen agropecuario incrementaron su participación del 14 al 20%, y se redujo la contribución de las materias primas no comestibles.

Puertas adentro

Las exportaciones agropecuarias están altamente concentradas en Argentina así como las importaciones de estos productos se concentran masivamente en Brasil. Uruguay y Paraguay, diferentes por la dimensión de sus economías respecto de los otros dos socios, tienen proporciones bastante similares en las ventas y compras de estos agregados intrarregionales.

Argentina se especializa en la exportación de productos alimenticios (64% de todas las ventas intrabloque de estos productos) y Brasil en manufacturas de origen agropecuario (56% ). Argentina es también líder en la exportación de aceites y grasas (63%); y Brasil en bebidas y tabaco (44%). En tanto el 90% de las exportaciones de vino se origina en Argentina y el 71% de las de cerveza en Brasil.

Desde la perspectiva de las importaciones, se observa que el mayor consumidor de alimentos es Brasil -esperable por su tamaño- con el 75% de todas las compras; este liderazgo también aparece en aceites y grasas (76%), y en materiales crudos no comestibles (50%). 

Números para tener en cuenta

En resumen, Brasil es el gran comprador del MERCOSUR y el destino de la mayor parte de las exportaciones intra-bloque y, en particular, de las relacionadas con productos alimenticios. En tanto Argentina es el líder en las compras de manufacturas de origen agropecuario (52%).

Entre 1991 y 1998 la tasa de crecimiento del comercio agropecuario intra-bloque fue del 18,5% anual, esta explosión no registraba antecedentes históricos y tampoco se alcanzó una dinámica semejante en los años siguientes. Si bien entre 1999 y 2011 no se registraron valores inferiores a ningún año de la veintena anterior, la dinámica de crecimiento se ha morigerado y podría hablarse de un amesetamiento.

A tono con la situación global de las exportaciones, a partir de 2011, el comercio agropecuario del MERCOSUR sufrió reducciones importantes. En 2012 disminuyó un 6% respecto del año anterior y en 2013 un 10%. La falta de armonización entre las políticas cambiarias y en políticas de control de exportaciones entre los países miembro ha amplificado el debilitamiento general de la demanda externa y ha generado un impacto negativo en todos los flujos comerciales que también afectaron al agropecuario.

Los flujos de comercio internacional son el resultado de múltiples factores. No solamente las ventajas comparativas y la especialización relativa explican su magnitud y evolución. En el caso de MERCOSUR, los ciclos de expansión y contracción de la actividad económica global, las devaluaciones y crisis cambiarias, las restricciones temporales a exportaciones y otros avatares en los distintos países caracterizaron el período analizado e influyeron sobre el comercio agropecuario. De cualquier manera, se trata de un sector en el cual la integración, bajo la modalidad del acuerdo regional, impulso la generación de importantes flujos de comercio que ahora hacen parte importante de la actividad económica de los países.

 

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