23 APR 2018 | Artículo de interés

Mejora la comunicación en tu empresa.

Un espacio de trabajo bien comunicado es un lugar en el que fluyen las ideas, se dan buenas relaciones profesionales e incrementa el compromiso laboral.

Lamentablemente, las posibilidades de una comunicación efectiva, así como las mejores metodologías para alcanzarla, son rara vez contempladas entre las prioridades de una compañía. Como visionario, o empresario en proceso, debes conocer cómo y por qué establecer buenas prácticas de comunicación interna.

No fomentar canales de comunicación óptimos puede significar grandes pérdidas en tu compañía; mientras que fomentar la difusión adecuada de información con el personal, te permitirá generar equipos de trabajo más sólidos, incitar la competitividad, reducir los conflictos generados por malentendidos, así como establecer un mejor ambiente laboral.

Por lo tanto, debes prestar atención a los siguientes consejos para motivar las mejores prácticas de comunicación interna en tu empresa:

1. Esclarece las necesidades y objetivos de la compañía

Como primer paso para estimular una mejor comunicación interna, es recomendable que pongas en papel y compartas con tus empleados las necesidades, objetivos, procesos y demás lineamientos relacionados con la empresa, así como la forma en que deseas que funcionen.

2. Escucha y acepta retroalimentación

Escuchar es parte fundamental del proceso de comunicación, pues el resto de tus esfuerzos se verán minimizados si no atiendes las necesidades de una escucha activa. Establecer encuentros uno a uno con los empleados o líderes de cada departamento, te otorgará detalles clave sobre el rumbo que lleva la compañía, qué emociones y pensamientos generas en los consumidores y profesionales de la industria, así como las necesidades o aportaciones que surjan en el ambiente laboral. Lo anterior motiva el sentido de pertenencia de los empleados, su lealtad profesional y por lo tanto su compromiso.

3. Sé un ejemplo

Como buen líder, debes demostrar que eres un modelo a seguir, ya que no solo participarás como el primer eslabón del proceso de comunicación, sino que, conforme a tu comportamiento, se ajustará el resto de la cadena. Así que es parte de tu responsabilidad mantener un buen flujo laboral y guiar a tu equipo a través de decisiones inteligentes y orientadas. Un equipo de trabajo que se sabe bien liderado, trabaja de manera más eficiente y siente un apego mayor hacia la compañía.

4. Aprende a hablar para los demás

La comunicación funcional no puede ocurrir si el interlocutor habla para sí mismo. Desarrollar la habilidad de expresarte para ser escuchado, entendido y apreciado por los demás, es algo en lo que debes trabajar día con día y que, además, debes replicar con tus colegas. De esta manera todos se volverán elementos efectivos del ciclo comunicativo.

5. Optimiza tiempos a través de la tecnología

Un equipo en comunicación constante entiende las necesidades de optimizar los tiempos de trabajo y aprovechar las herramientas tecnológicas. Las juntas frecuentes, el envío desmesurado de correos, el desconocimiento de las labores del personal, la falta de planeación en las actividades, entre otras cosas, reducen la productividad del personal y lo desmoralizan. Por eso integra el uso de herramientas de comunicación en tiempo real, así como de análisis y reportes actualizados para mantener a todo empleado informado, comunicado y enfocado. Cuando una fuerza laboral se siente productiva presta más atención a los detalles y es más dedicada.