18 DEC 2013 | ARTÍCULO

Más seguridad para el hogar y la empresa

A pesar de que las cifras de delincuencia bajan, la preocupación ciudadana y la percepción de temor siguen siendo temas importantes dentro de la agenda pública.

Cortesía / Revista Dinero, EMB

Desde el año 2005 las encuestas de victimización indican una tendencia a la baja, sin embargo las curvas son fluctuantes. “En la medición de 2010 se observa una baja, vuelve a subir en 2011 y en 2012 registra los niveles más bajos de toda la década. Hay una tendencia a la baja, sí; pero tenemos delitos contra la propiedad significativos e importantes”, sostiene Hugo Fruhling, Director del Centro de Estudios en Seguridad Ciudadana de la Universidad de Chile.

En efecto, como señala Catalina Mertz, Directora Ejecutiva de Fundación Paz Ciudadana, los delitos que aquejan a las personas disminuyen, tal y como lo confirman encuestas diversas. Según la experta, en el caso de la encuesta de victimización que realiza Fundación Paz Ciudadana, en los últimos seis meses un 37,6% de los hogares sufrió un robo, hurto o intento de este. 

“A esto hay que sumarle los delitos que aquejan al comercio, que afectan al 46,1% de los establecimientos comerciales, de acuerdo a la encuesta que realiza la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile”, explica la representante de Fundación Paz Ciudadana. 

Freno a la delincuencia

Esta realidad ha hecho que los hogares y las empresas se provean de sistemas de seguridad. En opinión de Enzo Dellafiori, Country Manager de DLink para Chile y Bolivia, desde hace tiempo los clientes particulares demandan cámaras para monitorear a sus hijos en los dormitorios, para cuidar a las personas de la tercera edad y a sus mascotas. Indica que últimamente también están solicitando estas soluciones para vigilar a las personas que hacen el aseo en el hogar, a quienes están al cuidado de niños pequeños o incluso al jardinero.

A nivel de empresas, el ejecutivo de DLink explica que los sistemas más demandados son los de videovigilancia, especialmente en las zonas de acceso y las áreas de estacionamientos. Igualmente, son muy utilizadas en autopistas, casas de cambio y cajeros automáticos.

Pero, ¿cuál es el verdadero impacto de los sistemas de seguridad? Para Hugo Fruhling, aunque no aseguran protección total, tienen un efecto disuasivo de cierta significación. “Ante la presencia de una cámara, el delincuente prefiere actuar respecto a una casa que no cuente con esa protección. Si el delito es cometido de todas formas, es vital que los sistemas funcionen bien, porque la información capturada puede ser relevante para la investigación”, argumenta. 

Para Catalina Mertz, está comprobado que quienes planean cometer delitos contra la propiedad evitan ser vistos, y efectivamente los disuade saber que existe una alta probabilidad de ser vistos, procesados y condenados. “Por lo tanto, contar con sistemas de seguridad disuade, pero el efecto real depende en gran medida de la calidad de la implementación de esos sistemas, al igual que la confianza e integridad del personal que maneja información sensible del establecimiento comercial del que se trate”, agrega.

Seguridad caso a caso

De acuerdo a la experiencia de Jorge Valdés Yavar, Experto en Seguridad Urbana de Protección Chile, el uso de sistemas de seguridad, entre ellos alarmas y sistemas de videovigilancia, reduce los niveles de ataque. Pero, a su juicio, más allá de la tecnología, lo importante es verificar que los sistemas funcionen de manera eficaz y estar atento a cuando se activan las alarmas. “Es frecuente observar y escuchar sistemas activados, sin ningún tipo de reacción por parte de los usuarios”, recalca.

Catalina Mertz es enfática al señalar que cada hogar o empresa debe realizar un diagnóstico particular sobre sus factores de riesgo y factores protectores en relación a un potencial robo. El tipo y cantidad de inversión que se haga en distintas alternativas, que van desde medidas de bajo costo que permiten alta visibilidad desde y hacia el interior de los recintos, hasta sistemas con tecnologías de mayor costo, dependerá de cada lugar en específico. “No hay recetas universales y no cualquier inversión rendirá frutos”, puntualiza.