27 NOV 2014 | Artículos

Los MBA no escaparán a la revolución digital

“Las únicas escuelas de negocios que sobrevivirán serán las que demuestren que aportan valor real”.

Cortesía / Rumbo Económico

Dirige uno de los centros de formación más reputados del mundo. Siendo público, compite sin complejos con grandes marcas privadas, volcado en la innovación.

Es una de las pocas mujeres que dirige una escuela de negocios de prestigio internacional como la Anderson School of Management, el centro de formación ejecutiva de una de las instituciones de educación superior más conocidas del mundo: la Universidad de California en Los Angeles (UCLA).

Experta en recursos humanos, Olian es también la titular de la cátedra de management de la escuela próxima a Hollywood, en una de las zonas empresariales más innovadoras del planeta, que se ha convertido en vivero de empresas relacionadas con el cine, la tecnología y, sobre todo, los contenidos para la red. "Nuestras prioridades son la innovación y el emprendimiento, sin abandonar las materias clásicas de los negocios o nuevas líneas como el big data, la sanidad, la economía digital o el tercer sector. También forjar en los estudiantes un cerebro global. Y ahora el reto es también cómo conseguir hacerlo online: de qué manera desarrollar nuestra formación en un aula virtual, no sólo presencial".

"Las únicas escuelas de negocios que sobrevivirán serán las que demuestren que aportan valor real"

Para responder al desafío que como en otros sectores supone la información en la red, esta australiana formada en Israel y forjada en Estados Unidos, explica que la escuela de negocios que dirige está experimentando ya con un primer programa MBA que se desarrolla al 50% en clases presenciales una vez al mes en Los Ángeles y al 50% en un aula virtual con los estudiantes en sus respectivos países de procedencia.

Competencia

Precisamente la competencia internacional en el sector por atraer a candidatos de todos los rincones del planeta es cada vez más fuerte, con escuelas jóvenes despuntando en Asia o Latinoamérica y las europeas peleando cada vez más de tú a tú con los mejores centros estadounidenses, como el de UCLA. Para Olian, el secreto del éxito en el escenario actual es "saber construir una marca fuerte y global para ser capaces de atraer estudiantes de todo el mundo".

Una tarea que a su juicio han realizado muy bien las escuelas de negocios españolas: "Tienen mucha reputación y grandes marcas muy globales. Nosotros tenemos programa de intercambio de estudiantes con el IESE, Esade, Instituto de Empresa y otras grandes instituciones internacionales. Y, entre nuestros alumnos, los centros españoles son los más solicitados".

"El reto de los 'MOOC' es hacer compatibles los cursos gratuitos con un modelo de negocio sostenible"

Aunque afirma que su centro recibió el pasado año un 22% más de aplicaciones que el anterior, reconoce que esta larga crisis está pasando factura en el sector de la formación de profesionales. "En un primer momento muchos que eran despedidos aprovechaban para volver a estudiar y además había una necesidad de entender la crisis, lo que estaba pasando y lo que estaba por venir. Pero más tarde la cosa cambió y muchos empezaron a pensarse para qué gastar sus ahorros en formación si el mercado no me va a ofrecer oportunidades, lo que se sumó a que las empresas comenzaron a patrocinar a un menor número de empleados en estos programas", explica.

Para salvar estas circunstancias, piensa Olian, las escuelas de negocios tienen que demostrar que realmente aportan valor y las que lo consigan serán las únicas que sobrevivan.

El futuro:

Olian admite que el sector de la formación superior se enfrentará en los próximos años a desafíos de gran calado por la revolución digital, como sucede en otros muchos sectores. "El e-learning está transformando la formación ejecutiva. No afecta a los contenidos, cuyos fundamentos no cambian, sino a la forma en que se entrega el conocimiento. Es una revolución de la que ninguna universidad va a escapar. Todas tenemos que aprender a hacerlo".

"Las escuelas de negocios españolas son las más solicitadas por nuestros alumnos en los programas de intercambio"

Olian ve claro el desafío que supone el éxito de los populares MOOC (Massive Open Online Courses), una serie de plataformas de cursos online gratuitos puestas en marcha por universidades de alto nivel como Stanford, Harvard, el MIT, Princeton o Pennsylvania entre otras muchas. "El reto es cómo hacerlo con un modelo de negocio sostenible, pero también es una oportunidad de llegar a todo el mundo", aclara la decana de la escuela de negocios de UCLA, que advierte de que uno de los grandes retos aún por resolver de estos cursos es elevar el porcentaje de participantes que los completan. Asegura que ahora lo hace sólo una media del 10%.

En este tipo de cursos, el aprendizaje es colaborativo, al más puro estilo del social commerce en Internet, y unos participantes ayudan y corrigen al resto en una especie de crowdlearning. El primer programa de este tipo, de la Universidad de Stanford sobre inteligencia artificial, atrajo a 160.000 estudiantes, de los que terminaron 23.000 (el 14%). "Por mucho que ofrezcan ese conocimiento gratuito, para conseguir un título se sigue pagando. Alguien tiene que acreditar lo que ha aprendido y cómo se ha formado una persona. Hay habilidades que requieren de la interacción personal, no se pueden desarrollar leyendo o con vídeos".

Su postura: combinar la formación online con la intensidad y la vivencia de la clase presencial.