22 JAN 2014 | COLUMNA DE OPINIÓN

Liderazgo en las empresas

¿Es necesario fomentarlo en todos los colaboradores?.

Por Giordano Righi / HSEC MAGAZINE, EMB

El liderazgo debe ser uno de los conceptos más estudiados y mencionados cuando se piensa en las organizaciones actuales. La razón es que no existe un gran nivel de consenso sobre este concepto. 

Los investigadores han examinado el liderazgo y las habilidades y/o competencias que constituyen a un líder desde las más variadas perspectivas. Si hiciéramos un rápido recorrido en la historia del estudio del Liderazgo encontraríamos que los primeros análisis datan de principios de 1900 y se enfocaban en encontrar las diferencias entre líderes y seguidores. Los resultados de estas investigaciones mostraron que no existía una característica única o una combinación de características que explicaran por sí solas las habilidades de un líder. Entre los años ‘70 y finales de los ’90, los estudios sobre el liderazgo se volvieron a enfocar en las características personales de los líderes que influían en su efectividad y en el éxito de la organización. Los resultados de esas investigaciones son los precedentes directos de lo que entendemos hoy en día por Liderazgo. Por lo tanto, en la actualidad el Liderazgo está ineludiblemente ligado a los resultados organizacionales, es decir, no se puede hablar de liderazgo si no existen resultados organizacionales que lo soporten. 

Requisito laboral

¿Pero por qué el liderazgo se ha vuelto un elemento tan demandado entre las empresas actuales? Porque las organizaciones poseen crecientes grados de complejidad, y el liderazgo ha emergido como un factor determinante en el éxito o fracaso de las mismas. 

Existen tantas definiciones y teorías sobre liderazgo como personas tratando el tema. Sin embargo, la mayoría de las definiciones incluye como elemento central procesos de influencia de una persona -el líder- sobre otras -los seguidores-, proceso en el que se ven afectados las creencias y valores de los últimos y desde ahí los resultados de la organización. 

Esta conexión entre el liderazgo y los resultados exitosos en la organización es la razón por la cual muchas entidades consideran que es necesario que todos sus colaboradores muestren características de liderazgo, asumiendo que aquellas conductas que demuestran los líderes -como habilidades de negociación, asertividad, pensamiento estratégico- son elementos deseables en todos los integrantes del equipo. 

Especialmente por mi experiencia en reclutamiento especializado, entiendo que el activo más importante de una organización son sus personas y, por lo tanto, queremos tener a las mejores. Pero no se debe confundir el desarrollo de habilidades o competencias de liderazgo con establecer una organización con múltiples liderazgos. Imagina un escenario donde todos los colaboradores tienen el mismo nivel jerárquico y capacidad de tomar decisiones sobre la estrategia o la forma en que se estructura el trabajo, etc. ¿Cuál crees que sería el resultado de esta organización?

El resultado sería una entidad sin foco donde los recursos y esfuerzos se dispersan, haciendo más difícil el logro de objetivos. 

En resumen, primero es necesario que nos preguntemos qué entendemos por liderazgo y cuáles son las conductas que nos permiten identificar un líder. Posteriormente, tenemos que definir las conductas o competencias que deseamos que muestren todos los demás colaboradores en nuestra organización. Esta estructura nos permitirá tener un equipo de trabajo capaz de trabajar alineadamente en pos de un objetivo.