03 JUN 2015 | NOTA DE INTERÉS

Levantarse en modo productivo

Las primeras horas del día dan señales del desempeño que se tendrá en el transcurso de la jornada. 

 

Existe un dicho que se repite mucho cuando las cosas salen mal desde la primera hora: me desperté con el pie izquierdo, ésta apunta a que desde que se inició el día la persona ha vivido distintas situaciones que han tenido resultados negativos. Bajo este enunciado se puede decir que es decidor el cómo se inicia la mañana. El tener una buena disposición y poseer la mejor de las energías es lo óptimo para tener un buen y productivo día.  

A continuación, damos a conocer buenas prácticas mañaneras:

Administrar el tiempo: El las mañanas suele reinar la escases de tiempo, ya que se le da prioridad al dormir un poco más, es fundamental tener incorporado los tiempos que se utilizan para: bañarse, vestirse, desayuna, transportarse etc., ya que cualquier mala maniobra de estás hace que todo se convierta en un caos y el mal genio comience reinando el día y contaminando la tarde. 

Alistar las cosas en la noche. Es una excelente práctica para tener un buen despertar, destinar unos minutos de la noche para organizar los pendientes del día siguiente, dejar ya visto la ropa que se usará, el desayuno que se preparará... En temas de trabajo, por ejemplo, si es periodista resulta productiva tener ya un bosquejo defino del tipo de artículo que se hará o qué persona se entrevistará. Es increíble como esto es un gran aporte al momento de comenzar un día productivo.

Desconectarse. Al momento de disponerse a dormir es fundamental apagar o dejar en silencio los artefactos que impiden descansar, así se evita un mal descanso y un mal despertar. 

Estirarse: El cerebro precisa oxígeno para funcionar. Los pulmones necesitan expandirse o contraerse para llenar el cuerpo de oxígeno. Suena simple, pero hay un problema: la mayoría de las personas pasan casi todo el día sentadas en una mala postura viendo a la computadora.  Al pararse de la cama en una buena postura, el cerebro recibe más oxígeno e incrementa la concentración. Al salir de la cama estirarse por completo es un excelente ejercicio para activar y despertar de buena manera.

Comer bien: Destinar tiempos en las mañanas para alimentarse sano. Es recomendable ingerir alimentos que brinden la energía necesaria para poder rendir bien durante el día. 

En definitiva, el cómo enfrentes el despertar será el reflejo de tu desarrollo del día. De ti depende, en gran medida, comenzar las mañanas con el “pie derecho”.