21 MAY 2014 | NOTA DE INTERÉS

Leer la mente humana sería posible en unos años

“La forma en la que esto funcionaría aún está en las primeras etapas de la investigación. Pero dado lo que ya podemos hacer, no es un salto demasiado grande imaginar que un día, podríamos llegar a leer las palabras de las corrientes internas del pensamiento”.

Cortesía / Revista Gana Más

Lo que escribimos en línea puede ser interceptado, filtrado y divulgado, pero nos gustaría pensar que los pensamientos e imágenes en nuestras mentes son totalmente privados.

Para bien o para mal, la ciencia podría cambiar eso. En el transcurso de los últimos años, investigadores han hecho importantes avances en la decodificación de nuestros pensamientos con base en la actividad cerebral.

La forma en la que esto funcionaría aún está en las primeras etapas de la investigación. Pero dado lo que ya podemos hacer, no es un salto demasiado grande imaginar que un día, podríamos llegar a leer las palabras de las corrientes internas del pensamiento, dijo Jack Gallant, un prominente neurocientífico de la Universidad de California, Berkley.

"Creo que decodificar la persona en tu cerebro es algo que podríamos hacer hoy si tuviéramos un método suficientemente bueno para medir tu actividad cerebral", dijo Gallant.

Gallant predice que dentro de 50 años, leer el pensamiento será algo común y corriente. Usaremos "Google Hats", prevé, que continuamente decodificarán nuestros pensamientos. Este gorro maravilloso podría transmitir e incluso traducir nuestros pensamientos a lenguas extranjeras.

Pero el Dr. Josef Parvici, un neurólogo de la Universidad de Stanford que también estudia la relación entre el cerebro y la mente, es mucho más escéptico.

"Para poder realmente leer los pensamientos con métodos que no son invasivos, tenemos un largo camino por recorrer", dijo. "Creo que es poco prudente y simplemente falso darle al público general la impresión de que estamos a punto de poder leer las mentes".

Lo que podemos hacer ahora

A pesar de estas limitaciones en cuanto a la medición de la actividad cerebral, los científicos ya han alcanzado resultados increíbles.

Por ejemplo, al utilizar pruebas de IMRf, los científicos pueden reconstruir el rostro que una persona esté viendo, según se informó en un estudio realizado en marzo de 2014 y publicado en la revista Neuroimage. El estudio fue dirigido por Alan Cowen, quien en ese entonces era un estudiante en la Universidad de Yale, y quien ahora estudia con Gallant en una escuela de postgrado.

Los investigadores analizaron cómo los sujetos respondían a 300 rostros mientras se realizaban pruebas de IRMf, creando una "biblioteca" estadística de la forma en la que el cerebro reacciona a las imágenes faciales. Luego utilizaron un algoritmo computacional para generar una descripción matemática de los rostros con base en los patrones de actividad cerebral.

Luego, los investigadores escanearon a los seis participantes nuevamente mientras veían un nuevo conjunto de rostros. Al comparar la información de las IRMf de los 300 rostros con las nuevas pruebas, los científicos pudieron dibujar digitalmente el segundo conjunto de rostros que los participantes vieron con base en la actividad cerebral.

Incluso los sueños podrían llegar a conocerse. Científicos dirigidos por Tomoyasu Horikawa en ATR Computational Neuroscience Laboratories, Kioto, publicaron un informe el año pasado en la revista Science, en el que sugerían que era posible decodificar sueños con base en la actividad cerebral en personas que dormían, aunque esto también está en las primeras etapas de la investigación.

Tareas como esta tienen una cierta cualidad mágica. Sin embargo, aun así involucran el uso de maquinaria grande y pesada que puede capturar solo una pequeña porción de nuestra experiencia consciente.

Los científicos también están estudiando cómo dos cerebros se pueden comunicar entre sí. Un grupo en la Universidad de Washington demostró el año pasado que al enviar señales cerebrales a través del Internet, un científico podía controlar el movimiento de la mano de otro científico. Pero el receptor de la señal no la estaba interpretando de forma activa; la verdadera comunicación cerebral de dos vías se ha logrado realizar en ratones, pero aún no en humanos.