07 OCT 2014 | ARTÍCULO

Las mujeres y sus finanzas personales

“En el mundo hay más de mil millones de mujeres que están excluidas del sistema financiero, para ahorros, préstamos o cualquier tipo de transacción”.

Cortesía / Revista Gana Más

Cuando se habla del manejo de las finanzas personales en las mujeres, se cree, por lo general, que son más gastadoras que los hombres, que compran compulsivamente sin fijarse en su economía o necesidades reales, que son más superficiales e irresponsables, etc.

Son un sin número de prejuicios en torno al género femenino, sin embargo, nada más lejos de la realidad, sobre todo, porque la mayoría de las mujeres, contrario a lo que se piensa, son mucho más organizadas, previsoras y ahorrativas que los hombres, sobre todo en los segmentos B, C y D que es el grueso de la población femenina.

En los segmentos A y B+, es posible que sean más gastadoras que en los segmentos menores, pero no más que los hombres de sus mismos segmentos.

Las mujeres de los segmentos C y D, son mucho más responsables ya que al ser madres y, a veces, sustento único de su hogar, deben ser más planificadas y organizar bien sus finanzas para que el poco dinero que les ingresa pueda alcanzar para cubrir sus necesidades básicas. En la mayoría de casos, en el segmento D, pocas son las mujeres que esperan que los maridos solventen los gastos, salvo que ellas no puedan trabajar porque los maridos no las dejan o porque tienen hijos pequeños. En esos casos, la dependencia sí es fuerte y  constituye una de las primeras razones para la violencia contra ellas.

Otra característica de estas mujeres de los estratos más bajos es que no tienen historial bancario de ningún tipo. Si ahorran, lo hacen “bajo el colchón” y casi siempre es en mínimas cantidades que se tienen que gastar al poco tiempo debido a las necesidades por cubrir.

En el mundo hay más de mil millones de mujeres que están excluidas del sistema financiero, para ahorros, préstamos o cualquier tipo de transacción. Esta exclusión las priva de una autonomía y de un poder a los cuales también tienen derecho. En el Perú esta exclusión se da más en la sierra y selva y en las zonas urbano-marginales del país.

En las zonas residenciales que incluyen al segmento C, los nuevos emprendimientos y el desarrollo de las mujeres, ha hecho que tengan una mayor capacidad de gasto y compra y un mayor poder de decisión frente al gasto familiar.

Las mujeres cada vez toman más decisiones en la administración del dinero del hogar y para que puedan hacer un buen uso de sus finanzas personales, deberán planificar y no dejarse llevar por el momento de una manera impulsiva, deberán evaluar bien su situación financiera, deudas, obligaciones fijas, compromisos, ahorros, etc.; tratando de hacer un presupuesto y respetándolo.

Si se trata de compras, deberán saber con cuánto dinero cuentan en realidad, para que hagan un buen uso de él y así sus compras sean productivas y útiles. Aquí algunos tips:

1 Salga de compras solo cuando tenga un dinero extra para ello y necesite hacerlo. No cuando es temporada de ofertas o remates pues estos siempre se darán.

2 Evite usar su tarjeta de crédito, compre en efectivo, sobre todo si siempre está pagando el mínimo, o si siempre compra en cuotas. Es mejor guardarlas para algo urgente o imprevisto.

3 Revise las compras ya realizadas y vea el uso que les dio, sobre todo si se trata de ropa. Es posible que tenga más de una prenda que solo compró porque estaba en oferta y que nunca usó. Este ejercicio le ayudará a evaluar sus compras, muchas de ellas sin sentido.

4 Siempre preste atención a los precios, sobre todo cuando está en un supermercado. Muchas personas compran porque creen que el producto está a buen precio y a la hora de pasar por la caja registradora ni se fijan si el precio registrado coincide con el que estaba en vitrina. Lo mismo en cualquier otro producto.

Hace poco escribimos en otra edición sobre el libro “El dinero y Usted” de Elaine King, experta en temas de finanzas personales, quien aconseja que antes de salir a comprar, cualquier cosa que uno crea que requiere, se haga la pregunta “lo quiero o lo necesito”. Ese es un tip que nunca debemos olvidar, en especial, las mujeres, compradoras por excelencia.