05 NOV 2013 | NOTA DE INTERÉS

La persistencia es amiga del éxito

Para lograr sus objetivos, los seres humanos, deben ser perseverantes.

 

El ser humano va en busca de alcanzar distintos objetivos, durante su vida. Sin ser muy consientes, los bebés tratan de tomar un juguete, alcanzar un vaso, aprender a sostenerse; para después emprender la aventura de caminar, etc.

Desde la primera etapa de la vida, se comienza a percibir que una de las formas para conseguir los objetivos planteados es haciendo repetidos intentos y pararse cada vez que éstos den resultados fallidos; aquí se delimita la forma en que se enfrenta la vida.

Es habitual ver a personas pesimistas que están convencidos que nada les resultará y, en muchas ocasiones, no hacen ni el intento por lograr algún objetivo o sueño; siendo éste el primer paso para el fracaso.

Cuando alguien quiere realizarse debe saber que la clave es luchar y sudar por ello. Es habitual escuchar decir, “que bien le va a él en su negocio; tiene tanta suerte…” lo que está muy mal, la palabra suerte muchas veces no aplica, ya que atrás del éxito hay mucho esfuerzo y persistencia.

Gran parte de los emprendedores que gozan de éxito narran que atrás de ellos existe una historia de esfuerzo y riesgo que los llevaron a estar donde están. Por eso es importante:

Soñar: Es fundamental, por ejemplo, que si se desea tener una empresa propia se sueñe con ella, se diseñe. Crearla en la mente es el primer paso para obtenerla.

Claridad: Hay que  tener una respuesta clara a: ¿qué es lo que realmente se desea?

Confianza: Es crucial que la persona cree en sí misma, un ser humano que no hace esto lleva a que nadie crea en él.

Competir con uno mismo: Es importante no estar pendiente del resto, hay que enfocarse solo en el proyecto propio.

Disciplina: El orden y constancia son fundamentales para lograr los objetivos.

Perseverancia: Nada es fácil, por eso, hay que intentarlo repetidas veces hasta lograr el resultado esperado.