02 MAR 2018 | Artículo de interés

Inicia tu E-commerce.

El comercio electrónico, mejor conocido como E-commerce, es una de las más grandes oportunidades para los pequeños y medianos empresarios.

En términos generales se trata de un lugar en la red en el que los usuarios pueden consultar productos y servicios de alguna compañía, solicitar información y finalmente adquirirlos. 

Cabe destacar dos subcategorías: el m-commerce, que hace referencia al comercio en línea dedicado en exclusiva a la tecnología móvil, la cual ha abierto todo un mundo de posibilidades debido a la preferencia de los usuarios por permanecer conectados por este medio; y el f-commerce, que se refiere a aquél mundo de transacciones llevadas a cabo vía Facebook, red social cuya popularidad ha evolucionado de manera desmedida.

Y debido a que el comercio electrónico puede no solo expandir el alcance de tu marca, sino que con el tiempo y una estrategia adecuada, puede reducir costos y optimizar procesos, es vital que tomes en cuenta una serie de lineamientos para que tu modelo funcione de manera óptima:

Sitio amigable:
Otorgar a tu consumidor una experiencia agradable y sencilla es primordial, ya que entre más complicada sea el proceso de la compra en línea, menor será el porcentaje de éxito. Por lo anterior, debes considerar que, si actualmente no posees la capacidad económica para montar un sitio desde cero, existen diversas plataformas que con un registro y una tarifa simple, otorgan soluciones atractivas para cargar un catálogo, puentes para los pagos electrónicos y gestión de entregas o devoluciones.

Catálogo atractivo:
Considerando que el comercio electrónico no permite al usuario un contacto directo con los productos a adquirir, la información en tu portal debe ser lo más específica y atractiva posible: fotografías limpias, claras y llamativas de los artículos, así como descripciones concisas, son dos de los puntos más elementales. De igual manera es importante destacar las virtudes de cada producto o servicio que se ofrezca y que de alguna manera aporten al usuario razones de su costo y le informen del valor agregado con respecto a la competencia.

Contacto con el usuario:
Como en cualquier ámbito comercial, mantener el contacto con los usuarios, así como tomar en cuenta sus opiniones, hace la diferencia. Mientras existen portales de comercio electrónico que permiten a los clientes dejar comentarios (lo que puede tanto dar autoridad y engagement, como generar controversia), hay otros que optan por interactuar por correo electrónico o vía telefónica. Sin embargo, lo que sí representa una necesidad actual es mantener presencia en redes sociales, ya que esto ayuda tanto a incrementar la comunidad alrededor de una marca, como a generar interacción con la misma y a responder a la audiencia de manera casi inmediata.

Servicios adicionales:
Así como ciertos proveedores virtuales facilitan ciertos servicios de pago electrónico y de entregas o devoluciones (administrados por terceros), es importante integrar herramientas analíticas al sitio para reconocer la eficacia del mismo e interpretar el comportamiento de usuario. De igual manera, otorgar funciones adicionales a los clientes, tales como la facturación electrónica o la revisión del crédito disponible en alguna cuenta, brindará un proceso de compra más satisfactorio.