21 OCT 2014 | NOTA DE INTERÉS

Inclusión laboral de personas con discapacidad

Otorgar oportunidades laborales a personas con algún tipo de discapacidad constituye un gesto que reporta beneficios para toda la sociedad

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de mil millones de personas en el mundo viven con algún tipo de discapacidad, de las cuales, casi 200 millones experimentan dificultades considerables en su funcionamiento. En su mayoría, estas personas deben sobrevivir a una realidad hostil y discriminadora, que las conduce a encontrarse en la población con peores resultados sanitarios y académicos, una menor participación económica y unas tasas de pobreza más altas que las personas sin discapacidad.

Por lo general, son el entorno y la actitud del resto de la población los factores que discapacitan a las personas con algún tipo de déficit, toda vez que no se otorgan los requerimientos especiales que necesitan para desenvolverse con mayor facilidad. Si bien se ha avanzado en su inclusión, aún persisten prácticas discriminatorias que excluyen a las personas con discapacidad, negándoles la posibilidad de acceder a una mayor independencia económica y autonomía. Y es especialmente en el ámbito laboral, en donde encuentran una mayor cantidad de trabas para insertarse.

Sin embargo, la inclusión de personas con algún tipo de discapacidad otorga beneficios no sólo para la persona y su familia, sino también para la organización y la sociedad en su conjunto. En el primer caso, mejora la autonomía e independencia económica de las personas con discapacidad, junto con su autoestima. Asimismo, pueden satisfacer sus necesidades básicas y mejorar su calidad de vida. En cuanto a los beneficios organizacionales, los trabajadores se sienten más comprometidos con su labor y con la empresa; y el clima laboral cambia toda vez que compartir tareas con personas que tienen capacidades distintas es una experiencia significativa, que genera como resultados a nivel humano, el fomento de la tolerancia y la aceptación de otras capacidades. Asimismo, mejora la imagen corporativa, en tanto al ser una empresa de personas al servicio de las personas, permite llegar a nuevos clientes y mercados.

Finalmente, la inclusión de personas con discapacidad también tiene beneficios a nivel país al aumentar la productividad; disminuir el gasto social del país destinado a pensiones de invalidez; e incentivar y mejorar la autonomía de las personas en todos los ámbitos de la sociedad (salud, empleo, educación, servicio sociales, etc.).