29 JUL 2015 | Nota de interés

Incentivo, ascensos y despido de colaboradores

Algunos especialistas creen que los directivos de una compañía deben evaluar a sus trabajadores cada año y clasificarlos en tres categorías.

El primer grupo, debería recibir, de manera constante, elogios, afectos y recompensas económicas. En el caso de los empleados que se ubican en el segundo grupo, deberían contar con capacitaciones, coaching y otras herramientas que les permitan moverse hacia el primer grupo.

La idea es que se mantengan motivados, ya que el objetivo es que este gran porcentaje se transforme o iguale al grupo de élite de la compañía.

En el caso de aquellos colaboradores que se encuentran en el último grupo, es recomendable modificar la actitud de estos. Para esto, el o los directivos deben mantenerse siempre fuertes.

Algunos especialistas, sugieren que este tipo de ranking, minan el trabajo en equipo, ya que se insta a los empleados a ser parte de un juego destructivo que los lleve a estar por sobre los demás, dando lugar a factores como menor productividad, desigualdad y escepticismo, efectos negativos sobre el compromiso de los empleados, reducción de la colaboración, daño moral y desconfianza hacia el liderazgo.

Independiente del modelo

Si alguien se decide a ocupar este modelo, o no, siempre debe tener en consideración que sus mejores empleados deben ser identificados y generosamente recompensados. Esto permitirá, reconocer si trabajo y esfuerzo y evitar que otras compañías llamen a la puerta.

Otro elemento que se debe considerar, es el despido de empleados. Para nadie resulta un misterio que esto es una tarea muy complicada y una decisión dura porque tiene consecuencias humanas reales, y  a la vez difícil porque es una admisión del fracaso de la gestión. Por este motivo, si se quiere despedir a alguien, la clave no está en lo que el colaborador diga o haga en la reunión final, sino en lo que ha ocurrido en los meses previos.

Los especialistas aconsejan, que si se tiene que despedir a alguien se debe cuidar mucho la manera en la que te vas a dirigir a él. Por esto, es fundamental construir su confianza, haciéndole saber que hay un buen trabajo para él en el mercado, en el que sus habilidades son su mejor partido. Incluso puedes acompañarlo en la búsqueda de ese empleo.