10 MAR 2015 | ARTÍCULO

Guía de entidades financieras para Pymes

Existen diferentes clases de servicios financieros para las Pymes. Lo vital es dar con un proveedor que encaje con las necesidades de la empresa.

Cortesía / ConnectAmericas

Grandes, medianas, con muchos o pocos empleados, importadoras o exportadoras, con o sin historia crediticia. Ninguna empresa es igual a otra ni tienen las mismas necesidades financieras. Por eso, antes de elegir una fuente de financiación, conviene conocer los diferentes tipos de entidades crediticias que existen, y qué tipo de servicios financieros ofrecen.

“Algunas fuentes de financiación son asequibles, mientras otras son más costosas; algunas ofrecen una adquisición única de servicios financieros, mientras que otras ofrecen productos especializados; unas exigen garantía prendaria, mientras otras no”, detalla el Centro Internacional de Comercio.

Bancos Comerciales

La mayoría de los dueños de las Pymes (pequeñas y medianas empresas) suelen recurrir a los bancos comerciales para sus necesidades financieras. El tamaño varia bastante: algunos son enormes multinacionales; otros son grandes, pero de carácter nacional; y también existen bancos pequeños o de nicho. 

Bancos multinacionales

Según explica la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), los bancos privados multinacionales representan el mayor grupo de instituciones financieras en la mayoría de los países de la región. Su capitalización tiende a ser mayor y la oferta de servicios bancarios es amplia. Incluyen, por ejemplo, operaciones de financiación del comercio, ideales para las Pymes que buscan internacionalizarse. 

Generalmente los bancos multinacionales gozan de la ventaja de ser reconocidos mundialmente, algo muy útil en la financiación del comercio. Según la Guía para Pymes exportadoras del Centro de Comercio Internacional, la mayoría de estas entidades “aceptan letras de cambio y emiten cartas de crédito; además del descuento y la negociación de pagarés”.

Según aclara la OCDE, la desventaja que tienen las Pymes frente a los grandes bancos multinacionales es que las transacciones son sujetas a procedimientos y procesos estrictos para analizar el riesgo, como el ranking crediticio. En muchos casos, las Pymes no tienen el historial financiero adecuado para ser incluidas en estos listados.

Bancos domésticos

La desventaja de trabajar con bancos domésticos surge por el hecho de que no tengan reconocimiento internacional. Por ejemplo, si trabajamos con proveedores internacionales de logística,  podrían exigir que otro banco confirme la tarjeta de crédito emitida por el banco local, encareciendo el costo de transacción.

Los bancos comerciales domésticos tienen una oferta más limitada de servicios, pero a las PYMEs les resultará más fácil realizar operaciones con ellos porque, según detalla un documento elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), “suelen ser más flexibles, ofrecen condiciones más favorables y son más expeditivos en la toma de decisiones.”

Bancos de desarrollo

Las instituciones financieras para el desarrollo proporcionan créditos a mediano y largo plazo, generalmente en proyectos que aporten al crecimiento de un país. Según la CEPAL, varias de estas instituciones -como el BNDES de Brasil- “están empezando a aportar créditos a corto plazo a las Pymes de sectores estratégicos, como la industria aeronáutica, el software y las telecomunicaciones”. 

Los bancos multilaterales de desarrollo son como los bancos de desarrollo nacionales pero su alcance es mucho mayor. Como puntualiza el Centro de Comercio Internacional, “generalmente son una buena fuente de financiación por sus condiciones favorables pero no suelen prestar sus servicios de financiación al por menor a Pymes individuales, sino que a través de los gobiernos y entidades bancarias asociadas”.

Bancos de exportación e importación

Los bancos de exportación e importación (EXIM) suelen recibir apoyo de los gobiernos, bancos multilaterales de desarrollo y asociaciones industriales. Se encuentran en la mayoría de los países del mundo y tienen como objetivo apoyar con financiamiento las exportaciones de productos y servicios desde dicho país de origen hacia mercados internacionales. 

Estos tipos de bancos asumen el riesgo del país y el riesgo crediticio que las entidades privadas no pueden o no quieren aceptar. Por ejemplo, conceden créditos a corto plazo en condiciones favorables y asumen riesgos que otras instituciones financieras privadas podrían descartar. Además, otorgan garantías y seguros a compras de bienes y servicios por parte de compradores extranjeros que no son capaces o que no están dispuestos a aceptar el riesgo del crédito. También sirven para aportar las garantías que necesitan las Pymes para obtener financiamiento en las instituciones comerciales más exigentes. Por lo tanto, son una fuente de recursos ideal para las Pymes.

Factoraje o factoring

Estas entidades compran cuentas a cobrar con un descuento. Las Pymes pueden usar sus servicios sin tener que preocuparse por los requisitos de garantía que normalmente implican los préstamos de bancos comerciales. La  principal consideración es que los clientes (que vendan cuentas por cobrar) sean solventes. La ventaja de este tipo de herramienta para la financiación es la rapidez con la que el empresario puede contar con el efectivo solicitado. Normalmente, en un plazo de tan solo 24 horas se logra obtener una inyección de liquidez.

La desventaja de utilizar el factoring es el costo (o descuento) al que se venden las cuentas a cobrar. Según la revista Bloomberg Businessweek, para este tipo de servicio, se cobra una comisión del 2% a 5% por los primeros 30 días excedidos del plazo de la cuenta a pagar. Pasados los 30 días, habrá que adicionar más comisiones por cada día adicional excedido. Por lo tanto, si los cobros tienden a excederse por un tiempo prolongado, este tipo de financiación puede encarecerse con bastante prisa.

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