08 JAN 2014 | COLUMNA DE OPINIÓN

Gestión de la movilidad empresarial

Independientemente de las condiciones que generan la introducción de nuevas soluciones TI en las empresas, es indispensable administrar su operación.

Por Carlos Teixidó / Gerencia, EMB

Aunque es políticamente correcto decir que los planes de introducción de nuevas soluciones TI están fuertemente alineados con las necesidades del negocio, hay ocasiones en que la incorporación de una nueva tecnología no responde a una estrategia predefinida y, sin embargo, genera beneficios para la organización o al menos para sus usuarios directos. Por cierto también existen grandes fracasos -probablemente mayoritarios-, pero en esta ocasión nos concentraremos en un caso de éxito, como es la adopción de la tecnología móvil. 

En general, la incorporación de smartphones en las empresas ha ocurrido sin contar con un plan detallado, inicialmente bajo la presión de dotar a la plana ejecutiva de acceso al correo electrónico en dichos dispositivos. De tal forma, bastó una sola aplicación -el correo electrónico móvil- para generar la masiva adopción de smartphones en las empresas, desde grandes corporaciones hasta MiPymes. 

No obstante, al margen de las condiciones que generan la introducción de nuevas soluciones TI en las empresas, es indispensable administrar su operación para asegurar la disponibilidad, calidad y seguridad de los nuevos servicios que aportan. La tecnología móvil no escapa a esta premisa, por lo que vemos una preocupación creciente por adoptar sistemas de administración de los dispositivos móviles (MDM - Mobile Device Management). 

Hacia un enfoque integral

Además de la administración de dispositivos y aplicaciones (MDM y MAM), los sistemas EMM más avanzados ya incorporan la Administración de Contenido Móvil (MCM) mediante un repositorio propio o externo -como SharePoint- para el acceso seguro a contenido compartido, y también las Comunicaciones Unificadas y Colaboración (UCC), que cubren desde la interacción instantánea (texto, audio y video) mediante dispositivos móviles entre dos o más usuarios, hasta la integración de la plataforma móvil con los sistemas tradicionales de telefonía (PBX).

El enfoque de Gestión de la Movilidad Empresarial asegura la consistencia de las decisiones que la empresa debe tomar, ya que consolida criterios y lineamientos globales de la compañía -idealmente representa su estrategia de movilidad- y promueve la sinergia de los esfuerzos de distintas áreas de la organización. Adicionalmente, este enfoque integral facilita el crecimiento evolutivo del espectro de servicios y aplicaciones, así como la creación de una mejor experiencia de los usuarios y genera eficiencia en la utilización de los recursos.