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16 MAY 2013 | MI NEGOCIO

Errores que llevarían a una empresa al fracaso

Hay acciones que los emprendedores nunca deben realizar, con el fin de evitar la ruina.

Dentro de las empresas existe una serie de procesos metodológicos y estratégicos que los emprendedores y directivos de las compañías deberían realizar para administrar de manera efectiva el negocio, sin embargo, la realidad es que aquí es donde se cometen los mayores errores, los cuales llegan en algunos casos a ocasionar la pérdida completa de la compañía.

De manera constante las personas incurren en equivocaciones que son parte del negocio. Hay algunos tropiezos fáciles de superar y otros que conducen directamente al fracaso, lugar del cual resulta difícil volverse a levantar. Para evitar cometer errores que se traduzcan en malos resultados, acá se nombran algunos de los elementos errados que se  repiten, como por ejemplo:

Quedarse en el pasado: como emprendedores se debe estar atentos a los cambios que tiene el mercado. Saber adaptarse es un punto muy importante cuando se quiere perdurar en el tiempo.

Nula cultura empresarial: un grave error es la inexperiencia de misión, visión y valores. Cuando no se plantean interrogantes fundamentales como: ¿quiénes somos? ¿dónde queremos llegar? ¿por qué no nos compran los clientes? Se traduce en falta de claridad, la que se refleja en la carencia de identidad que es perjudicial para el negocio.

Incorrecta administración: esta es una de las principales razones de fracaso de las Pymes, ya que sin una buena dirección todo estará perdido.

Mal manejo del mando: hay personas que pueden ser buenas para los negocios, pero son pésimas en materia de recursos humanos. Cuando ocurre esto existe rotación entre los empleados, no se crean equipos de trabajo y por ende se trabaja de manera no grata; obteniendo pésimos resultados.

No quedarse en el pasado: como emprendedores se debe estar atentos a los cambios que tiene el mercado. Saber adaptarse es un punto muy importante cuando se quiere perdurar en el tiempo.

Subestimar la importancia de la venta: el no preocuparse de la venta es fatal. Se puede contar con la mejor idea del mundo, pero si no se sabe vender, entonces no hay ganancias.

Enamorarse de la idea: los emprendedores suelen obsesionarse con su idea de negocio y no la validan con el mercado. De este modo, invierten sin reflexionar cuáles son las reales inclinaciones de sus potenciales clientes.

Por último, siempre es bueno recordar y aceptar que se es humano y por ende, que se está propenso a cometer errores y equivocaciones, por eso nunca hay que dejar la batalla cuando algo no resulta como se esperaba, ya que darse por muerto antes de tiempo es el peor de los errores.