13 AUG 2014 | ARTÍCULO

Equivocaciones financieras

Maneras de cometer un "suicidio" financiero.

Cortesía / Revista Gana Más

Falta de cultura financiera, sensación de culpa al ganar dinero, pedido de consejos a personas equivocadas, poco tiempo para investigar qué hacer, mentalidad de jugador o el deseo de encontrar “atajos” para hacerse millonario de un día para el otro son solo algunas de las razones que pueden llevar a una persona a cometer un “suicidio financiero”.

Veremos a continuación cuáles son las maneras más comunes hoy en día de caer en esta situación no deseada para nadie:

Guardar dinero “debajo del colchón”

El miedo muchas veces paraliza. Pero una cosa es “quedarse quieto” teniendo dinero guardado en moneda dura (dólares, euros, etcétera) y otra muy distinta es tener debajo del colchón (o en una caja de seguridad) dinero en una moneda con tendencia devaluatoria como es el peso argentino.

Diversificar, en distintas monedas duras como las mencionadas, el ahorro que se posee y que se desea mantener inactivo puede ser el mejor consejo para no perder poder adquisitivo.

Pedir dinero prestado para invertir

Abarca cualquier tipo de inversión con cierto riesgo de volatilidad en el corto plazo. Es decir, pedir dinero prestado para invertirlo en algo cuyo valor puede fluctuar fuertemente de precio en el corto plazo. Al hacerlo, podemos encontrarnos atrapados en una situación angustiante si el producto de la inversión cae de precio y compromete seriamente la devolución del préstamo. Un ejemplo habitual pueden ser las inversiones en la Bolsa.

Girar en descubierto de manera constante

Girar en descubierto es una situación que se da cuando una persona o pyme decide pagar a sus
proveedores o afrontar otro tipo de gastos, pagando con cheques sin tener el dinero depositado en su cuenta corriente bancaria, haciendo que los mismos sean abonados con dinero del banco para devolvérselos luego.

El problema es que la tasa de interés que aplica la entidad bancaria puede ser en muchos casos superior al 50%, lo que puede fácilmente comprometer el flujo de fondos y la salud financiera de la persona o empresa en cuestión.

Pagar el mínimo en el resumen de la tarjeta

Aquellos que deciden pagar el mínimo importe posible sobre el total del gasto mensual de su tarjeta de crédito incurren en un grave error financiero: los intereses son realmente altos y el hábito de financiar los gastos por esta vía puede producir una “bola de nieve” de montos cada vez más elevados que obliguen a un ajuste financiero complejo y doloroso para poder cumplir con las obligaciones contraídas.

Prestar dinero contra cheques

El préstamo de dinero entre particulares siempre es riesgoso, y muchos creen erróneamente que pueden cubrir ese riesgo si reciben cheques como colaterales o garantía del dinero prestado.

El mercado de descuento de cheques es uno de los más peligrosos que existen gracias a las estafas y falsificaciones, y por ello lo mejor es no dejarse tentar por las tasas que se ofrecen y mantenerse alejado del mismo.

Pensar en la jubilación estatal como garantía de ingresos

Creer que el Estado se va ocupar de nosotros cuando llegue la edad del retiro es pecar de optimistas e ingenuos: la jubilación hoy en día sirve como complemento para aquellas personas que se encuentran en la tercera edad, pero no llega a suplir la totalidad de las necesidades económicas de los mismos.

Comenzar a ahorrar y construir con ello un fondo de retiro propio aparece como la mejor opción para no cometer un “suicidio financiero” en este campo.

Conclusión

En medio de una inflación que nadie sabe a ciencia cierta de cuánto es, una economía que amenaza con estancarse y el bombardeo constante para comprar de todo en cuotas fijas, muchos no saben cómo accionar financieramente y deciden “tirar la toalla”, llegando a comprometer seriamente su economía doméstica y la de su familia.

Frente a este desconcierto generalizado, estas  maneras de cometer un suicidio financiero pueden ayudar a la gente 
a saber qué es lo que NO tiene que hacer en materia de finanzas personales.