10 MAR 2015 | ARTÍCULO

En América Latina y el Caribe, las mujeres emprenden

Un informe del FOMIN destaca la importancia de las mujeres emprendedoras de la región, y aporta datos importantes para conocer mejor a este grupo.

Cortesía / ConnectAmericas

Cuando uno piensa en los emprendedores, ese grupo de empresarios que está cambiando la forma en que se hace negocios en todo el mundo, se imagina a jóvenes talentosos, inspirados y con gran capacidad de liderazgo. Pues bien, puede que la generalización de esta imagen sea ligeramente errónea, no tanto por las características, como por el género con el que se las describe. En efecto, no solo los varones forman parte de esta generación de empresarios exitosos: las mujeres también emprenden, y lo hacen exitosamente.

Latinoamérica y el Caribe no están exentos de este fenómeno. Un reporte del Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN) recopila información para conocerlas mejor y para explorar aspectos comunes de las mujeres cuyas empresas han experimentado altos niveles de crecimiento: ¿quiénes son?, ¿cómo lograron alcanzar este nivel de crecimiento en sus empresas?, ¿qué las motiva?, ¿cuáles son sus principales retos y ambiciones?, ¿qué necesitan para seguir creciendo?

El reporte analiza casos de nueve países de la región, y concluye con algunos datos respecto del perfil promedio de las emprendedoras latinoamericanas:

Iniciaron sus empresas impulsadas por oportunidad, no por necesidad.

Tienen entre 30 y 39 años, viven con su pareja y tienen dos hijos en promedio.

Provienen de familias con historial emprendedor.

Actualmente pertenecen a un nivel socioeconómico alto o medio-alto.

Cuentan con un título universitario (licenciatura o título equivalente).

Confían en su “olfato de negocio” y en su preparación técnica para comenzar un negocio.

Generalmente emprenden en sectores tradicionales o maduros.

Inician con la idea de consolidar su emprendimiento como una empresa mediana o grande dentro de su país.

Son dueñas mayoritarias de sus empresas y/o obtienen fondeo a través de sus familiares y amigos.

Para compaginar los múltiples roles que la sociedad espera de ellas se apoyan en su círculo más cercano (pareja, familia y amigos).

Quieren seguir haciendo crecer su empresa y estarían dispuestas a hacer todo lo que estuviera a su alcance para llevarla al siguiente nivel.

Para lograr expandir sus empresas tienen que enfrentar ciertos retos como la falta de financiamiento, el miedo al fracaso y el conflicto entre los múltiples roles que desempeñan.

Finalmente, el informe destaca la oportunidad que tiene la región de generar los espacios para que más mujeres se involucren en este tipo de actividades tan ventajosas para la sociedad: “Captar y explotar la ambición de las emprendedoras debe ser una tarea prioritaria para la iniciativa pública y privada debido al impacto que generan en las economías y en sus comunidades. Además, se debe fortalecer el ecosistema emprendedor promoviendo mejores redes de contactos, ampliando el acceso a una mayor variedad de fuentes de financiamiento, así como favoreciendo políticas del gobierno que apoyen a las emprendedoras facilitando la conciliación de su vida profesional y familiar”.

Este artículo es una cortesía de ConnectAmericas. Para más información ingresa a www.connectamericas.com