15 SEP 2015 | Artículo

El creciente uso de las tarjetas de crédito

Actualmente, se posicionan como la mejor herramienta para realizar operaciones fáciles y seguras. 

Las tarjetas de crédito –desde hace varias décadas-, han facilitado la manera en que se realizan transacciones, operaciones, compras y ventas, ya sea en línea o a partir del plástico rectangular, teniendo como principales ventajas la efectividad y rapidez que generan.

Año con año aumentan las razones para utilizar una tarjeta de crédito, debido a que un gran número de empresas ya cuentan con terminales bancarias y sólo requieren ingresar sus cifras monetarias sin necesidad de tener efectivo, acción que fortalece la seguridad en sus establecimientos.

Los usuarios de este pequeño artefacto de plástico cada día se convencen de que es una gran opción para comprar boletos de avión, reservar un hotel y hasta pagar la cuenta en un restaurante. En muchas ocasiones, también son utilizadas para solucionar imprevistos, como pagar la cuenta en un hospital o la medicina en la farmacia.

De acuerdo con Sergio Navajas, especialista de la unidad financiera del Fondo Multilateral de Inversiones -organismo dependiente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID)-,  el uso de las tarjetas de crédito ha tenido un crecimiento exponencial en países como: Brasil, México, Argentina, Chile, Venezuela, Colombia y Perú. 

Lo anterior probablemente se deba a que los usuarios han descubierto los privilegios de utilizar su plástico, pues pueden participar de promociones y ofertas exclusivas,  tienen un respaldo ante cualquier situación inesperada y si no cuentan con efectivo, pagan de inmediato sin esperar a que llegue su salario.

Además, no tienen que llevar exceso de efectivo para realizar pagos o alguna compra significativa. Diversos países europeos, plantean la iniciativa de que en los comercios se cuelgue el cartel “Sólo pago con tarjeta”, logrando así que las compras se realicen de forma ágil, evitando errores al cobrar en efectivo y haciendo más exactos los pagos.

El mayor reto es quitarse el miedo a utilizarlas, conocer a fondo cómo funcionan, las ventajas que aportan, aprovechar los descuentos y promociones que se pueden conseguir con el uso adecuado de las mismas.