23 JUN 2015 | NOTA DE INTERÉS

Delegar responsabilidades

Es importante dar con los principios básicos de la delegación e identificar los defectos más comunes en las prácticas vigentes de gestión.

Los empresarios que están a la cabeza de compañías pequeñas, muchas veces, no tienen la necesidad de delegar ya que hacen gran parte de las tareas o todas. Al momento de contratar a otras personas se debe comenzar a delegar algunas funciones, lo que no es un trabajo menor ya que hay muchos factores que se deben manejar para que las tareas sean realizadas de manera correcta por terceros.

Cuando el negocio ya se proyecta y comienza a requerir mayor personal, la situación cambia, se deben contratar, diferentes personas para realizar determinados roles. Desde escoger a la persona idónea, como explicarle sus funciones y diseñar un plan de trabajo es fundamental para que todo marche como corresponde. Esta delegación de compromisos se contempla en los convenios de colaboración interprofesional y otros documentos legales en los que se detallan con precisión la naturaleza exacta de esta delegación de funciones.

El contar con más funcionarios permite perfeccionar las áreas y contar con mayor tiempo para otras actividades, el cargo de un consejero delegado lo permite actuar en nombre de aquellos para que a su vez, los responsables que dependen de él, ejecuten las directrices correspondientes, de la mejor forma posible y para la consecución de las metas generales de la compañía.

El Consejero Delegado responde frente los demás socios de la gestión encomendada y la presentar con la periodicidad que se requiera.

Conceptos de la delegación

Se puede definir la delegación como el conceder a otra persona la autoridad suficiente para que actúe en los requerimientos que se le solicitan, tome decisiones o acciones específicas en la gestión empresarial.

Cuando se concede esta autoridad y responsabilidad para que se actúe en el nombre, por ejemplo, de un jefe se ha comprometido con la decisión tomada. Este es un principio básico que, paradójicamente, no siempre funciona en la práctica.

El empresario debe tener presente que la función de delegar, obtener resultados y las tomas de decisiones, se asentarán en tres aspectos:

1. La delegación fortalece la influencia del gerente.

2.- Facilita el medio para que este gerente desarrolle el liderazgo por medio de la experiencia.

3. Amplía el sentido de responsabilidad del delegado.