03 FEB 2014 | ARTÍCULO

Decisiones financieras para montar una empresa

Para iniciar y mantener el éxito de una empresa no sólo se requiere de estrategia y astucia, sino de buenas decisiones financieras.

Cortesía / Asobancaria 

El cumplimiento de una meta de manera exitosa depende de una buena planeación, y más cuando se trata de llevar a cabo una idea de negocio, donde la inversión y el riesgo de pérdida son altos.

No olvide:

1-Hacer un presupuesto. Analice cuál es su capital, cuál será la inversión y prevea en cuánto tiempo podrá recuperar el dinero que puso para impulsar el negocio.

2-Financiación. Infórmese sobre las alternativas de financiación que ofrece el mercado y no olvide contemplar dentro de sus posibilidades los llamados ángeles inversionistas (aquellos que buscan oportunidad de negocio e inyectan capital).

3-Orden en finanzas. No olvide que las salidas de dinero se catalogan en costos (compra de materias primas o de los productos que la empresa revende), gastos de operación (salarios, arriendo…) inversiones (en maquinaria, en mobiliario, o en publicidad), y por último, utilidades (lo que haya quedado después de todas las demás salidas). Así mismo que los precios de la maquinaria que compra para equipar su negocio pueden depreciarse, lo que máxima su utilidad en su período productivo. En base a esto, busque el equilibrio entre las entradas y salidas de dinero en una empresa.

4-Compromiso adquirido y asumido. Si va a buscar financiación con alguna entidad financiera, no olvide contemplar su capacidad de endeudamiento, historial crediticio, e ingresos disponibles para cubrir mes a mes la obligación que va a adquirir.

5-Asesoramiento. Siempre evalué pros y contras antes de invertir o tomar una decisión financiera y tenga en cuenta los impuestos que debe pagar como empresario, esto le ayudará a ampliar el panorama y escoger la mejor opción.

En definitiva, es indispensable informarse, asesorarse, considerar todas las posibilidades, ponerse la camiseta y aprender a manejar el dinero. Recuerde que se trata de llevar bien las cuentas y de tomar mejores decisiones en pro de un futuro prometedor para su patrimonio.