10 AUG 2018 | Artículo de interés

Cuida tu seguridad en Internet.

El fraude en línea es la trasgresión, robo o abuso de datos/activos dado por el uso de dispositivos o plataformas digitales que regularmente establecen conexión a internet.

Algunos de los más comunes tienen que ver con las malas prácticas durante la navegación de internet o un uso descontrolado de la información sensible:

Publicidad engañosa

Son los anuncios que plagan los sitios de internet ofreciendo promociones u oportunidades económicas poco creíbles. Este medio fraudulento suele redirigir a los usuarios a plataformas poco confiables en las que se obtiene información privada, por lo regular de tipo bancario para cometer algún desfalco.

Correos virales

Similar al punto anterior, la bandeja de entrada de correo es un objetivo común de los agentes fraudulentos. En estos se invita a las personas a compartir datos personales o financieros, visitar alguna página web o realizar depósitos bancarios a cambio de algún beneficio poco común.

Piratería informática

Se refiere a todo el robo de información o identidad que sucede cuando existe alguna presencia maliciosa en los equipos, ya sea por algún virus atraído de internet, de algún dispositivo externo o por la descarga de software sospechoso. En este caso, todos los documentos, accesos y demás datos almacenados en el equipo, corren peligro.

Asesores falsos

Son aquellos operadores supuestamente legítimos que ofrecen asesoría al usuario en determinado sitio o plataforma pero que exigen conocer información privada. Es importante recordar que ninguna institución bancaria, por ejemplo, solicita datos sensibles a sus clientes por ningún medio, a menos que haya sido este quien haya solicitado el contacto.

Sitios fraudulentos

Todas aquellas páginas o plataformas diseñadas con la finalidad de extraer información clasificada. Se puede tratar de sitios promocionales, copias de páginas reales, etc.

Tomando en cuenta lo anterior, es necesario atender las siguientes recomendaciones para aminorar la probabilidad de tener una mala experiencia:

• Conectarse si es posible a redes seguras y configurar la privacidad de la navegación

• Jamás compartir información sensible a través de medios sociales o públicos

• Verificar la seguridad de los sitios visitados

• Proteger los dispositivos con herramientas antivirus, así como con contraseñas y cifrados de información

• Cerrar las sesiones en los equipos empleados, sobre todo si son de uso compartido

• Revisar las órdenes de compra o características de las compras que hayas realizado

• Cuidar tus tarjetas y tokens bancarios, así como cualquier otro dispositivo que brinde acceso fondos o activos

• Revisa constantemente los movimientos en las cuentas electrónicas para identificar cualquier movimiento desconocido

Adicionalmente, es importante que, ante la sospecha de cualquier actividad sospechosa, realices el reporte del caso con la autoridad correspondiente; ya sea con una entidad bancaria o con alguna dependencia local o nacional que ofrezca seguimiento a la estafa.