11 APR 2013 | MI NEGOCIO

Cuentas claras conservan la amistad

Encontrar la “media naranja empresarial” no es algo simple, ya que en esta elección hay  muchos factores para lograr la compatibilidad laboral.

Son muchos los emprendedores que al instante de elegir un socio lo hacen por razones no muy profesionales como por ejemplo: lazos afectivos, incrementación de capital que el socio dispone o por especialidad en alguna materia que posee éste. 

Pero ¡ojo!, estos motivos no son suficientes, ya que el elegido no solo será el compañero de labores, si no que será con quien se compartirán responsabilidades, confianzas, riesgos, trabajo, éxitos y fracasos, por eso esta elección se puede asemejar a escoger una pareja definitiva  -hay que casarse con quien estará en las buenas y en las malas-.

Algunas Pymes, que se inician por medio de sociedades, sufren verdaderas crisis por problemas entre los dueños. En un principio éstos creen tener mucha afinidad y confianza, ya que los une un proyecto en común, pero en el camino, las inclemencias hacen que la relación cambie y la idea de compartir una empresa se vuelva una verdadera pesadilla.

Es recomendable analizar ciertos aspectos al momento de escoger a un socio:

Tener buena comunicación: como toda relación se debe pensar en alguien que sepa escuchar y discutir, para así poder llegar a consensos.

Destrezas complementarias: es bueno asociarse con alguien, con quien se tengan habilidades distintas y complementarias, que vea las cosas desde otro punto, esto hace que se cree un equilibrio.

Revisar historial: es recomendable buscar la trayectoria económica del candidato a socio. Esto hablará mucho de quién es él, además hay que considerar que es un problema cuando el futuro asociado no tiene antecedentes comerciales intachables, ya que los bancos se negarán a prestarle dinero para la empresa.

Experiencia: el tener un socio con trayectoria es muy valioso, porque él contará con una buena cartera de contactos y sabrá cómo actuar de manera correcta, debido a sus vivencias anteriores.

Funciones: se deben establecer desde un inicio las funciones, porque es común enfrentar problemas como quién asumirá el liderazgo, quién hará trabajo de oficina, quién hará el trabajo en terreno, etc.

Compromiso y valores: es ideal que se compartan valores y compromisos, para no sufrir sorpresas negativas en el futuro.