27 JAN 2015 | NOTA DE INTERÉS

Crowdfunding

Una nueva forma de llevar adelante los proyectos.

Hasta hace algunos años, la única forma de financiamiento con que contaban los emprendedores eran los bancos y sus propios ahorros o mecenas. Sin embargo, las nuevas tecnologías han entregado posibilidades de contar con nuevas fuentes de financiamiento como por el ejemplo: el Crowfunding.

El Crowfunding, se entiende como la financiación colectiva de proyectos, es decir un sistema de cooperación que permite a cualquier creador de proyectos o negocios, reunir una suma de dinero considerable entre una gran cantidad de personas para apoyar una determinada iniciativa.

Quienes apoyan un determinado proyecto, se llaman cofinanciadores, y reciben recompensas no monetarias que van desde agradecimientos personalizados en la web del creador, pasando por la precompra de productos o servicios a un precio mucho inferior antes de lanzarlos al mercado, incluso la posibilidad de optar a puestos de trabajo.

Cómo funciona el Crowfunding

El primero paso para acceder a este tipo de financiamiento, es publicar el proyecto en una de estas plataformas. En este mismo punto, se deben indicar la cantidad de dinero que se necesita para poner en marcha el proyecto y el plan de recompensas que se ofrecer a cada persona que aporte dinero según la cantidad que esta decide aportar.

El segundo paso, es la Difusión del proyecto y la  recaudación de fondos. Aquí, el creador del proyecto tiene el plazo limitado para recaudar la financiación en el que junto con la plataforma difunden la idea en todos los medios posibles.

Una vez que fueron presentados el proyecto, difundido y los plazos para recolectar el dinero, el creador de la iniciativa, en caso de reunir el total del dinero solicitado y si optó por el modelo “Todo o nada”, cobra en este momento el dinero al que se han comprometido los cofinanciadores y se hace la transferencia para que el creador pueda implementar la idea. Después de ponerla en marcha el creador del proyecto entrega las recompensas a sus cofinanciadores. En el caso de que la iniciativa no consiga reunir el dinero solicitado, no se cobra de las cuentas de cofinanciadores y no se hace ninguna transferencia.

En esta etapa, también hay quienes optan por el modelo “Todo cuenta”, que permite al creador del proyecto recibir la suma la que ha logrado recaudar en el tiempo limitado.

Las ventajas de acudir a este sistema de financiamiento, van más allá del dinero recaudado, puesto que en el caso de los emprendedores y de acuerdo al número de cofinanciadores, ayuda a medir la aceptación que el producto tendrá en el mercado.