08 JAN 2014 | NOTA DE INTERÉS

Control de plagas en bodegas

Las plagas más frecuentes en las bodegas de las empresas están bajo un control relativo.

Cortesía / Revista Negocios Globales, EMB

En Chile, las plagas urbanas están en frágil equilibrio. Así lo indica Juan Carlos Acuña, Presidente Nacional de la Asociación Chilena de Control de Plagas, Achipla AG, quien sostiene que las instalaciones antiguas y dedicadas a la manipulación de alimentos son las que, proporcionalmente, sufren más la persistencia de plagas. “Esto, unido a la condiciones de deficiente mantención de infraestructura y manejo de residuos, generan condiciones ideales para que sigan presentes”, indica.

Particularmente, en el mercado de las bodegas, el ejecutivo explica que el control de plagas depende directamente del rubro y la actividad que se desarrolle. Es así como los relacionados con el almacenaje de productos no alimenticios, presentan condiciones muy favorables para la instalación y persistencia de plagas urbanas, entre otras, de palomas, que a su vez contribuyen al establecimiento de otras plagas. 

Una situación distinta es la que se da en las bodegas destinadas al almacenaje de alimentos, que muchas veces incluyen cámaras de frío y normalmente implementan sistemas de gestión de calidad, incluyendo el Manejo Integrado de Plagas Urbanas, como lo especifica el Reglamento 977.

Normativa actual

En las bodegas, las plagas que se presentan con mayor frecuencia son las de roedores, donde las tres especies más importantes son las llamadas sinantrópicas o comensales y corresponden al guarén (Rattusnorvegicus), rata negra (Rattusrattus) y laucha (Mus musculus). Le siguen los arácnidos, las blatellas (cucarachas rubias), las palomas y las moscas, que se intensifican o aminoran dependiendo de la época del año.

En Chile, la regulación del control de plagas está regulada por el Reglamento 157 del Ministerio de Salud. Específicamente, Juan Carlos Acuña indica que el Reglamento 977 es uno de los más exigidos por la autoridad en toda la cadena alimentaria industrial. Esta normativa se relaciona directamente con el trabajo de las bodegas logísticas, ya que establece las condiciones sanitarias a que deberá ceñirse la producción, importación, elaboración, envase, almacenamiento, distribución y venta de alimentos para uso humano, con el objeto de proteger la salud y nutrición de la población y garantizar el suministro de productos sanos e inocuos. 

De acuerdo al artículo 47 de este reglamento, deberá aplicarse un programa preventivo, eficaz y continuo de lucha contra todo tipo de plagas; y los establecimientos y las zonas circundantes también tendrán que ser inspeccionadas periódicamente para garantizar que no exista infecciones producto de ellas.

Plagas bajo control

Tal y como indica la normativa vigente, en caso de que alguna plaga invada los establecimientos deberán adoptarse medidas de erradicación. Especifica que el tratamiento con agentes químicos, físicos o biológicos solo deberá aplicarse de acuerdo a la reglamentación vigente, por empresas autorizadas por la autoridad sanitaria correspondiente. Según el representante de Achipla, la oferta de las empresas especialistas en control de plagas es amplia y variada, pero se enfrenta a la necesidad de tener que adaptar sus procedimientos de control de plaga a las características de cada bodega y a las exigencias de control particular de los clientes finales. 

A su juicio, muchas veces estas se alejan del buen criterio, dado el gran desconocimiento en materia de manejo integrado de plagas urbanas. “En general, existen muy pocas empresas en Chile que cuentan con sistemas de gestión de calidad y una visión moderna del Manejo Integrado de Plagas Urbanas”, enfatiza.

Dentro de las más comprometidas con este objetivo están las bodegas que destinan parte de sus dependencias a la industria alimentaria, mientras que las menos ligadas a esta estrategia condicionan sus procedimientos a la presencia riesgosa de plagas en sus instalaciones. Es decir, tienen una estrategia reactiva ante la infecciones en sus dependencias.

Lo mismo ocurre con los sistemas de transporte y las empresas proveedoras relacionadas con las bodegas logísticas. No siempre están suficientemente sensibilizados con la importancia de mantener un Sistema de Manejo Integrado de Plagas Urbanas con el objetivo de evitar la contaminación cruzada; algo que sí debiera estar presente en camiones, packing y pallets.