30 SEP 2014 | NOTA DE INTERÉS

Comunicación

Comunicación es el resultado de un proceso sistémico que comienza cuando se hace una elección de datos que se elabora frente a una situación determinada.

Es una realidad que el ser humano se comunica aún antes de aprender a hablar. Existiendo distintos tipos de lenguaje como lo son el corporal y el verbal, por medio del primero se transmiten las emociones, sentimientos y afectos. Al momento de pasar la niñez se prioriza la comunicación verbal, perdiendo consistencia las expresiones no verbales.

No se puede decir que el lenguaje no verbal es menos importante, ya que éste es parte del proceso global de la comunicación, un complemento necesario para dar a conocer un mensaje exitosamente.

Para comunicarse de modo óptimo se requiere un aprendizaje con dos enfoques: el primero apunta a conocer algo más acerca de la relación entre los pensamientos, intereses y afectos, mientras que el segundo se enfoca en manipular cómo decir lo que se desea comunicar, complementándose el lenguaje verbal y el gestual para lograr el objetivo de la tarea.

En todo contexto de cosa es fundamenta saber manejar bien la comunicación, ya que dependemos de la retroalimentación, por ejemplo, con los compañeros de trabajo, con los jefes, con los clientes de la firma, con los proveedores, etc. Cuando se quiere decir algo es primordial englobar la totalidad de los datos de una situación determinada, para que quienes reciban la información logren percibir y comprender lo que se desea expresar.

En el plano laboral el diálogo y la discusión son las herramientas esenciales cuando se quiere exponer o defender una idea. Al momento de saber bien comunicarse y expresarse todo es claro y se pueden tener diálogos fluidos, sin problemas. De forma contraria sucede si no se poseen las habilidades claves a la hora de trasmitir ideas, ya que todo se vuelve confuso y se presta en una gran medida para malas interpretaciones.

Cuando en el trabajo se desea comunicar algo, es importante antes pensar muy bien lo que se quiere decir, englobar la idea y sintetizarla lo mejor posible, hablar con un ritmo que permita que todos procesen la información, acompañar esto con un lenguaje no verbal adecuado y siempre teniendo una actitud respetuosa y calmada.