15 JAN 2019 | Artículos de interés.

Compliance Officer y Data Analyst, dos puestos para impulsar tu empresa.

Gracias a los avances tecnológicos surgen nuevos procesos y regulaciones que toman lugar en el espacio académico y laboral para impulsar el desarrollo de la industria.

Campos como las normativas legales, ciencia de datos y procesamiento de big data son parte importante del funcionamiento empresarial actual y un parteaguas para los futuros profesionistas.

El cumplimiento normativo, o compliance, se refiere a los esfuerzos puestos en marcha para garantizar el pleno ejercicio de las compañías, por medio de diferentes políticas y procedimientos, para que estos sean legítimos y éticamente correctos.

Mientras que la ciencia de datos, o data science, evoca la fusión de disciplinas como estadística, machine learning, programación y análisis avanzados para extraer información vital y antes desconocida, de grandes cantidades de datos para implementarla en la industria.

No es de extrañarse que ambos rubros requieran de profesionales especializados capaces de cumplir la labores como es debido; perfiles que se actualizan constantemente para permitir el acercamiento a la excelencia profesional.

¿Qué distingue a los Analistas de datos y Oficiales de cumplimiento?

Un Analista de datos (Data Analyst) es uno de los muchos perfiles especializados que se desempeñan en el vasto campo de la ciencia de datos. Algunas de sus funciones son:

• Se encarga de recolectar, procesar y ejecutar análisis estadísticos de datos.

• Poseen amplios conocimientos de matemáticas, estadística y machine learning. Así como del uso y entendimiento de sistemas de bases de datos y hojas de cálculo.

• Desarrolla habilidades específicas y las pone al servicio de la era cognitiva para beneficiar distintos sectores, volviéndolos competentes en el mercado contemporáneo.

Los Oficiales de cumplimiento (Compliance Officer), por su lado, son los profesionales encargados de hacer valer el cumplimiento de normativas tanto externas como internas para asegurar el ejercicio vigente y regulado de las organizaciones. Algunas de sus funciones son:

• Conocer a detalle las estipulaciones legales, financieras, sociales, políticas y administrativas del país entre otras.

• Promover la participación colectiva dentro de las compañías, educando sobre las mejores prácticas de cumplimiento, así como fomentar el compromiso laboral, legal y moral por medio de la instauración de una cultura de compliance efectiva.

Los procesos de constante cambio a los que se sujeta la sociedad actual exigen el compromiso de las empresas para el perfeccionamiento de los profesionales por medio del aprendizaje continuo y el conocimiento y apego a las tendencias y nuevos descubrimientos.