09 JUL 2014 | COLUMNA DE OPINIÓN

¿Cómo invertir en el contexto económico actual?

Políticas monetarias expansivas y fiscales, junto a una mayor aversión al riesgo, han configurado un escenario favorable para la renta variable, especialmente en los mercados desarrollados. 

Por Gabriela Clivio / Revista Dinero, EMB

A un par de semanas de terminar el primer semestre de este año, el escenario que pensábamos a comienzos del mismo se ha materializado. En el mercado local hemos visto inflaciones más altas con un menor crecimiento, mientras que a nivel internacional, la renta variable en Europa ha sido la estrella en lo que va del ejercicio.

En una frase casi esquizofrénica podemos decir que este ha sido un año algo distinto al anterior, pero, en cierta medida, ha sido más de lo mismo. Lo distinto ha sido que en Chile la inflación superará el rango meta de 3% y el crecimiento de la economía probablemente se ubique por debajo del 3%. Lo mismo al año anterior, ha sido que nuevamente los mercados desarrollados fueron la estrella en materia de renta variable, mientras que las tasas de high yield y de la deuda emergente han sido las elecciones correctas en materia de renta fija. A modo de ejemplo, en Europa, región que no se caracteriza por la pro-actividad de su Banco Central, España acumula en el año una rentabilidad de 7,8% mientras que Italia anota un alza de 13,32% y UK crece 1%. Mientras tanto, en Estados Unidos donde la Fed retira progresivamente el estímulo monetario, el índice S&P500 acumula un alza de casi 3%, luego de una rentabilidad cercana al 30% en 2013.

Así como está la cosa, en un enfoque top-down, las regiones en las cuales se debe invertir son aquellas que tienen las mejores proyecciones de crecimiento y, considerando cómo estamos, con el enfriamiento de China y las políticas monetarias en los mercados desarrollados junto con políticas fiscales que no restarán al crecimiento por primera vez en tres años, parece que está clara la opción de componer la cartera global con renta variable de mercados desarrollados. A su vez, dentro de las plazas avanzadas la opción está entre Europa y Estados Unidos, con la diferencia de que en Estados Unidos la selección está más sesgada hacia el mid cap y small cap. En mercados emergentes la alternativa de inversión está en la renta fija que, desde el punto de vista de un inversionista global, es una inversión high yield.

Ahora bien, si pensamos que el tipo de cambio local está actualmente rondando los $554 por dólar -y lo más probable es que termine el año en la cercanía de los $600- si lo que queremos o perseguimos es una rentabilidad en pesos, lo acertado desde el punto de vista de un inversionista sería tener una cartera de inversión con una tolerancia al riesgo algo más moderada que el año anterior. A nivel de asignación de activos, la porción destinada a la renta variable debiera invertirse en papeles mid o small cap de Estados Unidos o en títulos muy bien elegidos de Europa con un sesgo no menor en papeles de España, dadas las reformas estructurales que ha implementado dicho país.

El porcentaje de renta fija de la cartera global que se invierta en Chile debiera estar en UF versus nominal, mientras que la renta fija fuera del territorio nacional podría estar en bonos corporativos high yield en Estados Unidos o algo de renta fija en Latam, teniendo especial cautela con hacer hedge en los diferentes tipos de cambio.

Una cartera así debiera dejarnos bien preparados para enfrentar la segunda mitad del año, pero de todas maneras como dicen los adherentes de la disciplina Behavioral Economics, "el que menos se equivoca es aquel que ajusta más sus expectativas". Con esto quiero decir que nunca se debe olvidar que las expectativas, proyecciones y asignación de cartera, se deben monitorear de manera permanente para incorporar toda la nueva información relevante e implementar las mejores alternativas de inversión.