09 JUL 2014 | ARTÍCULO

Coeficiente digital

Clave para la competitividad de las empresas.

Cortesía / Revista Gerencia, EMB
 
Latinoamérica es una de las regiones con peor coeficiente digital en el panorama mundial. Así lo reveló la Encuesta Anual Digital IQ que realiza PWC, que exhibe también una preocupación creciente de las empresas por cómo afrontar los cambios tecnológicos, entre otras tendencias.
 
Desde hace seis años, la consultora PWC realiza una encuesta anual sobre coeficiente digital en las compañías a nivel mundial (Encuesta Anual Digital IQ), estudio que busca conocer las principales tendencias en materia de tecnología y cómo las empresas la entienden e integran en sus negocios.

Este año los resultados revelaron interesantes cambios que serán claves en la evolución de las empresas y que lamentablemente dejaron a Latinoamérica como una de las regiones con peor coeficiente en el panorama mundial.
 
Y aunque nunca ha dejado de estar vigente, Digital IQ está tomando más fuerza, lo que ha llevado a incluir por primera vez a Hispanoamérica en el estudio realizado con cerca de 1.500 ejecutivos de todo el mundo, de los cuales un 50% es responsable de sistemas y el restante 50% es responsable de áreas funcionales dentro de las empresas, lo que ha permitido una visión de 360 grados de cómo es vista y aprovechada la tecnología.
 
El valor de la tecnología “in crescendo”
 
César Calleja, Líder de Consultoría en Tecnología de PWC, quien presentó los principales resultados de la sexta versión de la encuesta, explica que “el coeficiente digital es básicamente cómo una empresa está aprovechando el valor que le brinda la tecnología en su estrategia de negocios”.

Su importancia creciente es uno de los principales cambios detectados: la tecnología tiene cada vez más valor al interior de las compañías, lo que se refleja, por ejemplo, en los niveles de inversión que se esperan para este 2014.
 
Como afirma el ejecutivo“a pesar de la crisis que siguen viviendo muchas regiones, este año se estima que la inversión en tecnología en el mundo crecerá en un 3,1%, lo que traducido en cifras significa US$8 billones, o sea, el 5% del Producto Interno Bruto de todos los países y es reflejo del peso que tiene la tecnología en la economía”.
 
Las mega tendencias
 
El estudio reveló, como señala César Calleja, cinco grandes tendencias que están cambiando el mundo y que determinarán el escenario donde se moverán las empresas. La primera de ellas es una modificación en los poderes económicos tradicionales, que ahora no solo incorporan economías como la de China, también Latinoamérica está siendo vista como una potencia.
 
En segundo lugar, los flujos migratorios desde las zonas rurales a las ciudades, que están dando lugar a temas como las Smart City (ciudades inteligentes) y a nuevas necesidades y desafíos para los centros urbanos. Junto a ello, como tercera tendencia se observa el cambio en la estructura de la pirámide demográfica que ve un crecimiento de las clases medias, lo que significa que habrá un nuevo comprador al que tanto los gobiernos como las compañías deberán dar respuestas.

Existe también una escasez de recursos naturales que obliga a buscar nuevas soluciones, lo que constituye la cuarta tendencia, y, finalmente, en quinto lugar, figura la preocupación por cómo afrontar los cambios tecnológicos siempre más veloces.
 
Según la información entregada por los CEOs de las compañías, al preguntarles cuáles de esas macro tendencias les preocupaban desde el punto de vista de sus negocios, el 81% se inclinó por los cambios tecnológicos. “Eso es una respuesta absolutamente nueva.

"A la pregunta: ¿Cuál será la ‘next big thing’ que impactará su negocio?, la respuesta mayoritaria fue el uso de la tecnología, porque ella cambiará el modelo de negocios”, afirma el ejecutivo de PWC.
 
Frente a los cambios demográficos que traerán consigo un nuevo tipo de clientes, César Calleja agrega que “en 2020, el 61% de los clientes en el Reino Unido será nativo digital, es decir, personas que han nacido con un dispositivo digital en las manos frente al 13% actual”, lo que implica un nuevo perfil de consumidor, más exigente e informado.
 
Una contradicción evidenciada por el estudio es que, a pesar de la reconocida importancia de la tecnología, al consultar a los responsables sobre las inversiones que se realizarán, esta ocupa solo el tercer lugar en el ranking y lo que más les preocupa es el crecimiento, que será el reto futuro de las compañías.