22 JUL 2015 | NOTA DE INTERÉS

Atributos de producto

Todo producto es susceptible de un análisis de los atributos tangibles e intangibles que conforman lo que puede podríamos llamar o reconocer como su personalidad.

Para realizar este análisis, se deben tener en cuenta una serie de factores que nos permiten crear una disección del producto, partiendo de los elementos centrales hasta los complementarios. Esto nos permitirá, tener una vista de nuestros como de los de la competencia, con el objetivo de elaborar la estrategia del marketing que nos permita posicionar el producto en el mercado de la forma más favorable. 

Es necesario destacar, que los diferentes factores que incluimos a continuación, sirven únicamente como guía o referencia, ya que dependiendo del producto que se vaya a comercializar, se deben estudiar otros atributos totalmente diferentes.

Los principales factores que debemos tener en cuenta son: Núcleo. Que comprende aquellas propiedades físicas, químicas y técnicas del producto, que lo hacen apto para determinadas funciones y usos. El segundo factor es la Calidad, que corresponde a la valoración de los elementos que componen el núcleo, en razón de unos estándares que deben apreciar o medir las cualidades y permiten ser comparativos con la competencia.

El Precio, se presenta como el tercer punto a tomar en consideración. Aquí, hablamos del valor último de adquisición. Este atributo ha adquirido un fuerte protagonismo en la comercialización actual de los productos y servicios. El cuarto elemento, es el Envase, que consiste en el elemento de protección del que está dotado el producto y que unido al diseño, dan un gran valor promocional y de imagen. Seguidamente, debemos considerar en este análisis al Diseño, forma y tamaño. La suma de estos tres elementos, nos permiten, en mayor o menor grado, la identificación del producto o la empresa y, generalmente, configuran la propia personalidad del mismo.

La Marca, nombres y expresiones gráficas, también se deben considerar, ya que estos nos facilitan la identificación del producto y permiten su recuerdo asociado a uno u otro atributo. Hoy en día, la marca, es uno de los principales activos de las empresas. También debemos sumar el Servicio, que corresponde al conjunto de valores añadidos a un producto que nos permite poder marcar las diferencias respecto a los demás. Es tal su desarrollo, que hoy es uno de los elementos que más valora el mercado. 

Otro de los puntos que integran este análisis del producto, es la Imagen, y que corresponde a la opinión global que se crea en la mente del consumidor según la información recibida, directa o indirectamente, sobre el producto. Finalmente, la Imagen de la empresa, se presenta como uno de los factores que también se deben tener en cuanta. Este apartado, se define como la opinión global arraigada en la memoria del mercado que interviene positiva o negativamente en los criterios y actitudes del consumidor hacia los productos. Contar con una positiva imagen de empresa avala, en principio, a los productos de nueva creación; así como una buena imagen de marca consolida a la empresa y al resto de los productos de la misma.

Actualmente, los consumidores hacen la valoración de un producto a partir de la imagen de empres, bajando hasta el Núcleo del producto. Mientras que en el caso de las compañías, estas realizan sus análisis a partir de las propiedades físicas, químicas o tecnológicas, ascendiendo, en la escala de atributos, hasta donde su mayor o menor óptica de marketing los sitúe. 

Lo anterior, nos deja como lección, lo importante que resulta efectuar este tipo de disecciones o valoración de los atributos, ya que permite apreciar la mayor o menor aproximación entre los valores atribuidos por el cliente, por el mercado, y la importancia y asignación de recursos concedidos a estos valores por cada empresa.